ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .

Crítica de «Non-Stop: Sin escalas» (***): Extraños en un avión

Jaume Collet-Serra no busca otra cosa que lo que logra, convertir su thriller de acción en el más taquillero de la cartelera

D�a 21/03/2014 - 10.00h

Suele ocurrir al contrario de lo que se cree: no es que el público desconfíe de la crítica y vaya en masa a las películas que a ésta no acaban de gustarle, es que la crítica, cuando sospecha el éxito, muestra sus reticencias con la película. «Non-Stop» ha tenido críticas templadas porque se ve a la legua que es una película hecha para que el espectador se lo pase en grande. Jaume Collet-Serra no busca otra cosa que lo que logra, convertir su thriller de acción en el más taquillero de la cartelera.

Sus armas para ello no son ni nuevas ni fáciles: una intriga encerrada en un avión en vuelo, un suspense policial a lo Agatha Christie en cruce con Bruce Willis, y un protagonista rocoso y sospechoso como Liam Neeson, que se ha convertido en una versión seria y bien trabajada de todo lo bueno y lo malo que tiene el héroe a su pesar.

La historia se centra en uno de esos policías de vuelo que viajan discretamente en los aviones para prevenir o solventar situaciones de todo tipo; el de «Non Stop» ya lo vemos subir a ese avión con su propio «material inflamable», problemas con su trabajo, con su familia y con el lingotazo de petaca que lo convierten en fácil chispa para cualquier mecha real o imaginada que surja.

Puesto que la trama es un clásico «whodunit» (quién ha sido), se nos coloca en el papel de principal sospechoso, o «mayordomo», al mismo que ha de descubrirlo y neutralizarlo. Y como es propio de este género, el guión irá poniéndole trampas al espectador para que la lista de «nominados» al papel de villano se multiplique en un ensortijado cluedo en el que todos parecen culpables. Calificar de tramposo al guión de «Non Stop» sería como acusarle de gritón al pregonero: es la esencia, el privilegio, el deber de una intriga de ese tipo sembrar de trampas el suelo del argumento para que el espectador se divierta pisándolas.

Hay ligereza e inconsistencia en la resolución, sí, que ya no es un deber del género sino un derecho, y más cuando te lleva ya sin resuello hasta la punta del desenlace. Liam Neeson es la eficacia y la potencia hecha actor, y le mantienen un fascinante cuerpo a cuerpo Julianne Moore, Michelle Dockery y Lupita Nyong'o, además, claro, de la x que hay que despejar.

Comentarios