ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «Purgatorio» (**): Sola en casa

Crítica de «Purgatorio» (**): Sola en casa

Que la única vecina le deje al cuidado de un niño «viejo» y un poco sádico sólo puede amargarle aún más la noche a la pobre mujer

D�a 04/04/2014 - 11.31h

Una persona sola en una mansión presuntamente vacía pero llena de presencias y ruidos: este tipo de argumentos ya eran viejos cuando el relato gótico era novedad, hace siglos, pero se resisten a morir más que esos entes que se manifiestan o se adivinan de susto y susto y grito porque me toca?

Y es así como, una vez más, tenemos a una mujer asustadiza en una moderna urbanización (el escenario se actualiza un poco) que está vacía no para aludir a la triste burbuja inmobiliaria sino, como diría el lobo, para asustarnos mejor. En esas condiciones, el que la única vecina (mira tú) le deje al cuidado de un niño «viejo» y un poco sádico sólo puede amargarle aún más la noche a la pobre mujer, teniendo en cuenta además que tiene un trauma relacionado con su propio hijito (no digo más).

A favor de obra, que la sensible mujer con la que nos toca sufrir es una inspirada Oona Chaplin, y que el director sabe crear un efecto de extrañamiento trabajando el hiperrealismo del plano detalle. Lo demás, ya lo sabemos: un puro ejercicio de género, con un efectista diseño sonoro, pistas falsas y demás. Y uno, que no sabe si está viendo «Luz de gas» o un «Mulholland Drive» en Sanchinarro, acaba diciéndose aquello de «En ocasiones veo muermos?.

Comentarios