ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «La reconstrucción» (***): El hombre sin nada

Crítica de «La reconstrucción» (***): El hombre sin nada

El personaje es, pues, de póster, pero el actor, Diego Peretti, lo clava directamente en la pared de la pantalla

D�a 23/01/2015 - 04.36h

El título alude a la reedificación del protagonista, cuyo edificio vital está destruido por un suceso anterior y que conoceremos, leve y áridamente, más tarde. El tipo es singular, hosco, impermeable a los sentimientos y con cierto desinterés por la higiene. El director, Juan Taratuto, no necesita más que un par de escenas de arranque para clavarlo: conduce solo por una de esas carreteras ermitañas de la Patagonia y acelera cuando una mujer que ha sufrido un accidente de coche le pide ayuda; trabaja en una petrolera tan fría y huraña como él, y vive en un lugar del que ya emigraron las cucarachas por insano. El personaje es, pues, de póster, pero el actor, Diego Peretti, habitual del cine de Taratuto y con uno de esos primeros planos que te hacen fruncir el ceño, lo clava directamente en la pared de la pantalla.

Ni tiene ni busca un gramo de simpatía en el espectador, y el guion lo traslada hacia ese territorio en el que casi imperceptiblemente encuentra las herramientas para reconstruirse: acude a la llamada de un amigo (en realidad, ?el? amigo) y se relaciona, a su modo, es decir, como un gato en una perrera, con el peculiar entorno familiar de ese hombre. Taratuto narra el conflicto con la sequedad de una tiza y subraya los dramas con tinta fina y con el rigor de una cuña contra la incontinencia; casi todo lo encuentra en el rostro austero de Peretti, que te hace sentir tan cómodo como una silla de tres patas. Película amarga que no aciertas a ver a dónde te lleva, pero que, sin duda, te ha cargado hacia algún sitio.

Comentarios