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Crítica de «Nightcrawler» (****): Reportero de noche

Crítica de «Nightcrawler» (****): Reportero de noche

El personaje central es magnífico y está brutalmente distorsionado para que cumpla su función modélica

D�a 30/01/2015 - 02.19h

Dan Gilroy se lanza como un jaguar del guión a la dirección y debuta con este tenebroso ?thriller? sobre la voracidad de los noticieros televisivos, que necesitan el color rojo sangre para excitar y lidiar con sus audiencias, y sobre la ambición desaprensiva e inmoral con la que la compra y venta de la noticia ha envuelto el oficio de reportero. El personaje central es magnífico y está brutalmente distorsionado (más allá de la caricatura) para que cumpla su función modélica, o sea como ejemplo de degeneración periodística, hasta el extremo de convertir al Kirk Douglas de ?El gran carnaval? en un tipo con corazón. Jake Gyllenhaal compone con una mezcla diabólica de encanto naif y cálculo grotesco este personaje que se dedica a filmar el suceso y vendérselo a una cadena de televisión local, cuya directora de informativos lo necesita antes, más cerca, más íntimo, más sangriento?, personaje obsceno y creíble que interpreta con turbiedad una magnífica Rene Russo.

Gilroe se luce en la pintura nocturna y despiadada de un Los Angeles histérico, una olla hirviente en la que se cuecen los sucesos, los crímenes y su conversión en noticias humeantes, y se luce en la pintura del siniestro Lou Bloom, un tipo solitario, egoísta, que sobrevalora hasta lo inhumano sus escasas capacidades y cuyo respeto por lo que le rodea, vivo o muerto, parece escrito por la naturaleza para una cuadrilla de hienas. Como reflejo de una sociedad que necesita urgentemente un manguerazo, ?Nightcrawler? es implacable, y como intriga hipertensa consigue, a pesar de sus incongruencias con lo razonable, mantener al espectador con los dedos del pie en alerta y sin saber con certeza dónde colocar su fascinación por el monstruo. Y puesto que la historia no esconde ningún cobijo moral, hay que digerirla en toda su inmoralidad, y a la intemperie.

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