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Crítica de «Little Galicia» (**): Lacón con grela

Crítica de «Little Galicia» (**): Lacón con grela

Es una comedia extravagante, incluso insensata, pero efectiva, fresca y graciosa en su pintura, y especialmente en el personaje que interpreta Fran Grela

Día 17/04/2015 - 12.55h

El guionista Alber Ponte ha puesto en serios apuros al director Alber Ponte, pues deja en sus manos una ensalada argumental, unos personajes y unas situaciones que hubieran alertado, incluso amilanado, a cualquier otro que no se llamara Alber Ponte. «Little Galicia» es una comedia extravagante, incluso insensata, pero efectiva, fresca y graciosa en su pintura, y especialmente en el personaje que interpreta Fran Grela, muy parecido al «pintas» del cubata siempre lleno de José Mota, ése de «no me lo mejores, iguálamelo», un vivales de corto recorrido de un pueblecito gallego que pasará un fin de semana en Nueva York junto con el amigo cuitadiño que se presta a pasarse por él en una boda siniestra en New Jersey.

De estructura muy básica, en la que se solapan las acciones paralelas del caradura en Nueva York y del amigo melancólico (que interpreta como puede Gustavo Salmerón) entre la curiosa comunidad gallega, con novia, con padres de la novia, con novio a la espantada y con cura que sabe latín.

No es fácil encontrarle el qué a esta comedia de enredo, pues las peripecias erótico ridículas de Fran Grela son penosas y las sentimentales de Salmerón son de juzgado de guardia, pero sorprendentemente la ensalada funciona, los personajes prenden emocionalmente y hasta la situaciones cochambrosas se tienen en pie, como una mezcla modesta entre el «slapstick» y la «screwball comedy», que busca también con modestia su acomodo en la fábula moral con un desenlace que no se advierte con claridad si es dulce o amargo, y si ese personaje entrañablemente canalla que interpreta Fran Grela se merece un borrador o una segunda parte.

Dirección: Albert Ponte.

Intérpretes: Gustavo Salmerón, Paloma Bloyd, Fran Grela, Mabel Rivera, José Ángel Egido,

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