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Crítica de «Mi gran noche» (***): Cuesta abajo y sin frenos

Crítica de «Mi gran noche» (***): Cuesta abajo y sin frenos

Este barullo a tres bandas es el terreno propicio para que Álex de la Iglesia imponga su ritmo preferido: el a la carga del Séptimo de Caballería

D�a 23/10/2015 - 08.39h

Dirección: Alex de la Iglesia. Intérpretes: Rapahel, Mario Casas, Pepón Nieto, Blanca Suárez

Es la firma de Álex de la Iglesiaen sus películas: llega el momento en que enfilan muy cuesta abajo y se rompen los frenos? y llegan absolutamente descontroladas y despeinadas al «the end». En «Mi gran noche» eso no pasa: ya empieza así, cuesta abajo y sin frenos. Argumento, cámaras, acción y personajes desbocados desde el arranque de la película: la grabación en directo de un Especial Noche Vieja, es decir con la mirada y el desfase puesto en tres bloques: los técnicos que graban el especial, las estrellas que participan y el público que está allí para aplaudir y simular que se divierte. Y este barullo a tres bandas es el terreno propicio para que Álex de la Iglesia imponga su ritmo preferido: el a la carga del Séptimo de Caballería.

Hay batiburrillo de personajes, superávit de chistes en pugna por ser oídos y unas ganas enormes por resultar satírico, irreverente, paródico y gracioso sin interrupción? Y se ríe uno, tal vez por acumulación, y también porque es un constante tropezarse la vista con los rostros que te sacan la risa aún antes de oírlos hablar, Santiago Segura, Carlos Areces, Carmen Machi, Enrique Villén, Pepón Nieto? Aparte de Raphael (Alphonso en la película), que con un portentoso sentido del humor y un resistente sentido del ridículo se apodera con una facilidad sublime de la pantalla y del patio de butacas, la gran sorpresa de la enloquecida función, los más graciosos y brillantes, son Mario Casas y Blanca Suárez, un cantante latino que es un mecano de piezas mezcladas de Bisbal, Chayanne, Ricky, Enrique y demás grammys, y lo borda con un divertidísimo plus de estupidez y simpatía, y ella, una del público que encuentra la expresión y el gesto adecuado para hacer pasar a su personaje por tonta y gafe. Más allá de las risotadas, puede dar la impresión de que hay un lamparazo a lo más folclórico y cutre del alma hispana, pero creo que es una impresión falsa.

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