ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «El bosque de los suicidios» (*): Carreras y susurros

Crítica de «El bosque de los suicidios» (*): Carreras y susurros

Un brindis al sol naciente, envuelto en desasosegadoras imágenes, que se diluye en una colección de sustos

Día 26/02/2016 - 09.30h

Si «The village» se estrenó en nuestras pantallas como «El bosque», «The forest» es ahora «El bosque de los suicidios». En España siempre vamos un paso por delante. El director se llama Jason Zada, uno de los guionistas es Ben Ketai y la película transcurre en Japón, pero estas pistas equívocas no permiten encuadrarla en la terrorífica corriente del cine nipón, puede que el más efectivo del mundo a la hora de dar miedo. Este bosque precioso, situado en las faldas del monte Fuji, está maldito desde hace más de mil años, según la mitología japonesa.

Pocas veces el género encuentra un punto de partida tan sugerente. No es más que un brindis al sol naciente, envuelto en desasosegadoras imágenes, que se diluye en una colección de sustos. La doble presencia de Natalie Dorner («Juego de Tronos»), hermana de sí misma, es lo más llamativo. El guión desemboca en un laberinto por el que la chica huye como pollo sin cabeza. Y conste en acta que no se la cortan; no vean señales donde no existen, como le ocurre a la protagonista, acosada por los espíritus de su imaginación.

Dirección: Jason Zada. Con: Natalie Dormer, Taylor Kinney.

Comentarios