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Crítica de «13 minutos para matar a Hitler» (***): El héroe imposible

Crítica de «13 minutos para matar a Hitler» (***): El héroe imposible

De vuelta a sus orígenes, Hirschbiegel rebusca en los márgenes de los libros de historia, donde halla un personaje fascinante, el de un carpintero que pudo cambiar la historia del mundo

Día 04/03/2016 - 16.56h

Oliver Hirschbiegel ha dirigido dos de las mejores películas alemanas de este siglo, «El experimento» y «El hundimiento», por la que saltó a la fama. Puede que no exista escena más utilizada para hacer «memes» que la famosa bronca de Hitler a sus secuaces en esta última, con un Bruno Ganz desatado. En su consecuente aventura internacional, el cineasta hizo una secuela no muy atinada de los ladrones de cuerpos, «Invasión», y la biografía no recomendada «Diana». De vuelta a sus orígenes, Hirschbiegel rebusca en los márgenes de los libros de historia, donde halla un personaje fascinante, el de un carpintero que pudo cambiar la historia del mundo. Con una lucidez admirable, Georg Elser comprendió a tiempo que Hitler era malo (ahora no tiene mérito) y planeó asesinarlo con la meticulosidad de un relojero. No fue el único intento, incluso Tom Cruise fracasó en el empeño en «Valkiria».

Es un enigma cómo este hombre humilde, apenas interesado por la política, pudo llegar a semejante conclusión, la necesidad de acabar con el monstruo, inalcanzable para los tertulianos de la época. Casi más sorprendente aún es que tuviera el coraje de elaborar un plan tan ambicioso, que llevó a cabo el 8 de noviembre de 1939 con el resultado por todos conocido. La condición de héroe ya estaba perdida. Si hubiera triunfado, la historia no habría demostrado nunca cuánta razón tenía.

Con la calidad de producción que se le presupone, la película es a la fuerza fascinante, aunque le cruja la estructura dramática y Oliver Hirschbiegel, al contrario que Quentin Tarantino, no logre que dudemos ni un segundo. El protagonista es además un tipo cerebral. Es más fácil admirarlo que empatizar con él. Mayor altura alcanza el debate de fondo sobre la actitud del pueblo alemán, la obediencia ciega de los oficiales del Tercer Reich y el desconocimiento sordo de casi todos.

Dirección: Oliver Hirschbiegel. Con: Christian Friedel, Katharina Schuttler.

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