ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «El juez» (***): Un juicio de provincias

Crítica de «El juez» (***): Un juicio de provincias

Es una película que serviría para definir una meseta del cine francés: ni los picos del cine de autor ni las simas de blockbusters sobre visitantes medievales o galos

Día 15/04/2016 - 11.39h

«El juez» es una película que serviría para definir una meseta del cine francés: ni los picos del cine de autor ni las simas de blockbusters sobre visitantes medievales o galos (el concepto de pico/sima puede invertirse según el gusto?). Quiere decirse que es una película comercial, agradable, con un actor estupendo como Fabrice Luchini al que conocimos con picos excelentes (Bresson, Rohmer) pero que luego (fue Julio César en el último Astérix) ha sabido hacer de todo.

Como este papel de juez meticuloso, perpetuamente griposo, con fama de estricto o de antipático pero que no tarda en revelar su corazoncito por encima de ese estupor sobre la necedad humana que siempre parece proyectar la mirada ojiabierta de Luchini. De ello tiene la culpa el personaje que encarna la estupenda actriz danesa que le acompaña, una mujer tan confortante que no hay témpano judicial que se le resista. Hay también un juicio sobre un homicidio terrible pero cuya resolución acaso importe menos que la felicidad de nuestro juez. Es un juicio de provincias, después de todo, porque se nos olvidaba decir que esta es una película de provincias, ese secreto a voces del mejor cine francés.

Hablar de un verdadero cine europeo sería hablar de la circulación normalizada de títulos como este (y del equivalente español en Francia, claro), más apetecible que otros productos más ruidosos que se empeñan en estrenar.

Comentarios