ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «Trumbo» (****): Escribir en la bañera sin ahogarse
Bryan Cranston

Crítica de «Trumbo» (****): Escribir en la bañera sin ahogarse

La película nos cuenta la pasión por la escritura y el viacrucis personal, familiar y profesional del guionista cuando tuvo que enfrentarse a la «caza de brujas» del Hollywood de los 50

Día 29/04/2016 - 10.40h

Los años cincuenta fueron una década gloriosa para el cine de Hollywood, pero también fue su década más sombría: se hicieron algunas de las más grandes obras del séptimo arte y se padeció ese paréntesis oscuro de la llamada «caza de brujas». Esta película, que lleva por título el apellido de su protagonista, Dalton Trumbo, refleja en clave hollywoodiense actual los dos polos de esa circunstancia: un cine brillante, creativo, imparable, y un cine perseguido, enjaulado y acogotado por el macartismo y su nefasto comité de Actividades Antiamericanas. Dalton Trumbo, uno de los más grandes guionistas de Hollywood, el hombre que escribía en la bañera (como Waldo Lydecker, o sea Clifton Webb en «Laura»), nos cuenta aquí su pasión por la escritura y su viacrucis personal, familiar y profesional cuando tuvo que enfrentarse a esa «lista negra» del peor y mejor Hollywood que hubo nunca; en realidad, no lo cuenta él sino el guionista McNamara y el director Jay Roach, que conducen una narración suave, digerible, a ratos humorística del infierno que vivieron algunos de los grandes nombres del cine, y que admitieron e incluso colaboraron a avivar sus llamas otros no menos grandes, como John Wayne. Ilustra muy bien la relación de ese hombre entero con su profesión de escritor, con su familia y con sus propias ideas, y caricaturiza moderadamente sus alrededores (el mal absoluto es Hedda Hooper, la cotilla de Hollywood que encarna con melaza agria Helen Mirren), los ambientes ideológicos y artísticos. El actor Bryan Cranston lo borda en cuerpo y alma, pero otros grandes momentos pertenecen a John Goodman o Diane Lane.

Comentarios