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Crítica de «Money Monster» (***): La Bolsa o la vida

Crítica de «Money Monster» (***): La Bolsa o la vida

No hay un gran o sorprendente mensaje en esta historia que dirige Jodie Foster, solo trama a ritmo de tiempo real

Día 08/07/2016 - 11.06h

Cualquiera que se dedique en tiempos convulsos (o sea, cualquier tiempo) a ofrecer consejos bursátiles y a pontificar sobre inversiones y finanzas puede dar por hecho que deja una estela de agravios y de tipos que lo esperan a la puerta. George Clooney se dedica a eso, es un maestro del funcionamiento de Wall Street y tiene un programa en televisión? En fin, alguien pierde sus ahorros siguiendo un consejo del televisivo Clooney, que payasea, banaliza y da una imagen realmente patética en directo, y decide obrar en consecuencia para terminar de convertir en trágica su situación. No hay un gran o sorprendente mensaje en esta historia que dirige Jodie Foster, solo trama a ritmo de tiempo real, un suceso explosivo durante la transmisión en directo de ese programa de información financiera, como un efecto telerrealidad, un montaje de tensión ascendente y pendiente de las decisiones de la realizadora del programa («pincha la cámara 2», «pincha la 3»?), que es una Julia Roberts que también sabe dar la impresión de estar delante y detrás de las cámaras? Nadie sale del plató y del directo, pero aquello tiene ínfulas de «road movie», con el viaje juntos hacia «la decencia» o «la dignidad» del secuestrador y el secuestrado? Siempre incomoda al extremo izquierdo de la sala que en este tipo de películas, que apuntan las causas y los damnificados de la gran crisis, se señale como villano de la historia a un fulano o a una firma, en vez de al sistema entero, que es lo pertinente y lo más vulgar, por otra parte. Tal vez «Money Monster» deje mejor impresión como estampa del músculo de la televisión, de su capacidad de convertir la información en drama y el drama en entretenimiento, y todo ello en ungüento de moralina para masajear conciencias que se dejen.

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