ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .

Crítica de «La puerta abierta» (***): Vidas despachurradas

Contiene truculencia, sentimiento y «fresco» de una realidad y unas existencias atravesadas de amargor pero también de un sentido bilioso del humor

Día 01/09/2016 - 18.07h

Los personajes y el ambiente son un cruce entre el esperpento de Valle, la fatalidad de Ripstein y la ironía descreída de Buñuel, y hecho revoltijo en un paisaje de corrala. Es la historia de Rosa, ya madura, prostituta de callejuela e hija de Antonia, que le mostró el camino del oficio y que ahora, ya con la cabeza mal asentada, la aguarda en casa con la puerta abierta, para no estar sola y, quizá, como metáfora de que algo de futuro se pueda colar por ella.

Es el primer largo de Marina Seresesky y contiene truculencia, sentimiento y «fresco» de una realidad y unas existencias atravesadas de amargor (ese amor funesto de Rosa) pero también de un sentido bilioso del humor, con unas interpretaciones brutales, sórdidas, de gallera y espolón, de Carmen Machi y de Terele Pávez (su personaje tremendo, una Blanche Dubois más de carromato que de tranvía, lo iba a interpretar Amparo Baró), que le dan la vuelta a lo feo, como el travesti Asier Etxeandía, hasta hacerlo comprensible, cercano y espinosamente hermoso y amable.

Dirección: Marina Seresesky. Con: Carmen Machi, Terele Pávez, Asier Etxeandia.

Comentarios