El científico que dedicó su vida a crear la máquina del tiempo en honor a su padre

Día 06/07/2016 - 16.24h

Spike Lee compra los derechos de la fascinante historia de Ron Mallet que incluso ya tiene su propio documental: «How to Build a Time Machine»

Fotograma del documental «How to Build a Time Machine», que cuenta la historia de Ron Mallett y otros científicos que han investigado los viajes en el tiempo

Viajar en el tiempo siempre ha sido uno de los grandes sueños del hombre, y más desde que H.G. Wells escribiera aquella deliciosa novela titulada «La máquina del tiempo». Ron Mallett tenía diez años cuando, en una tienda del Bronx, descubrió el libro. Se quedó fascinado con la ilustración de la portada: un hombre estaba subido a un vehículo que parecía una moto sin ruedas, que levitaba por encima del suelo. ¿Acaso se podía ir al futuro con eso?

Al volver a casa, Ron se encerró en su sótano y comenzó a construir una réplica de aquel artefacto. «Lo mantuve en secreto porque no quería que me desalentaran», cuenta. Y así, sirviéndose de neumáticos de bicicleta y piezas de electrodomésticos, consiguió crear algo parecido a lo que había visto en aquella ilustración. Pero la máquina, evidentemente, no funcionó.

Ron no desistió en su empeño de viajar en el tiempo. Sabía que era posible y decidió dedicar su vida a ello. Hoy Ron Mallett es un prestigioso científico de la Universidad de Connecticut y uno de los principales investigadores en viajes en el tiempo. Aunque sus teorías indican que la famosa máquina no sería un vehículo de gran tamaño, sino más bien un haz de rayos láser capaz de curvar el tiempo, todo empezó con la fascinación de un niño por una ilustración.

Spike Lee, el famoso director estadounidense, ha comprado los derechos de esta fascinante historia que ya tiene su propio documental: «How to Build a Time Machine». Pero, ¿qué esconde esta historia de superación? ¿Por qué fue tan fuerte la determinación de Mallett?

Todo tiene que ver con su padre, Boyd Mallett, que murió de un infarto cuando su hijo solo tenía diez años. Esto fue un varapalo tremendo para Ron, que veía en él todo un referente. Por ello, en honor a su padre, decidió dedicar su vida a la ciencia. «Toda mi existencia, quién soy, está dedicada a la muerte de mi padre», contó Mallet a «Bloomberg», «y mi promesa de descubrir cómo modificar el tiempo utilizando como base el trabajo de Einstein».

La vida de Mallett es una historia de amor, superación, constancia y esfuerzo. Con estos mimbres, seguro que no tardaremos en ver el nombre de Ron Mallet en la gran pantalla.

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