ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Así acabó la cuarta temporada de «The Walking Dead»: Otro monstruo

Así acabó la cuarta temporada de «The Walking Dead»: Otro monstruo

El último episodio deja la serie en todo lo alto gracias al choque con los justicieros del melopido y el descubrimiento de Terminus

Día 02/04/2014 - 14.05h

ATENCIÓN SPOILERS: A continuación se detallan aspectos clave de la serie. Si no quieres enterarte de ellos, no sigas leyendo.

Perdidos y encontrados. La segunda tanda de capítulos de la serie del momento con más espectadores en todo el mundo se cerró, como estaba cantado, con la reunión del grupo de Rick y los suyos después de la dispersión provocada por el ataque de El Gobernador. Lo que no sabíamos era que el encuentro iba a producirse a oscuras, dentro de un vagón, encerrados por haberse convertido en un peligro, por asaltar un lugar que les acoge con los brazos abiertos y amenazar a sus ocupantes. Por ser los malos de la historia... o tal vez no.

Esta ha sido una temporada para descubrir a los personajes y ver en lo que se estaban convirtiendo, con capítulos enteros dedicados a parejas -Daryl y Beth, Carol y Tyresse, Rick y Carl- en los que íbamos conociendo cómo evolucionaban todos, primero en la quietud y la asfixia de una cárcel-fortaleza y luego en un ambiente hostil, de campo abierto y peligro constante.

El último episodio de The Walking Dead dejó un cierre glorioso y escalofriante para una cuarta entrega que acaba en lo alto. Primero con la escena nocturna del grupo de justicieros del melopido al que se asoció Daryl, que acaba en matanza. Y luego con el descubrimiento de Terminus, un «santuario» extraño, desconocido, inquietante, con un líder que es el espejo de Rick Grimes en sus tiempos en los que tenía el control de la cárcel. Allí, los guionistas nos descubren que todo este tiempo caminando entre zombis ha corrompido al grupo hasta límites insospechados.

El rostro ensangrentado de Rick después de haberse desgarrado el cuello de su enemigo, actuando con el mismo cerebro que el de un zombi, pero también con la misma determinación y desapego por la vida, nos anticipa el final del capítulo. «Yo era otro monstruo», explica Michonne al pequeño Carl cuando revela que mantuvo a su novio y a su amigo encadenados a su muñeca, convertidos en zombis sin dentadura ni uñas. Lo dice horas después de haber acabado sin miramientos con un experto grupo de asesinos. Lo detalla mientras Rick esconde un arsenal de armas a las afueras de Terminus, «por si acaso». El malogrado Hershel intentó suavizar el carácter del expolicía, viendo en lo que podía llegar a convertirse. Pero él ya es historia y el granjero/agricultor que nació en Woodbury también. Ahora Rick es otro monstruo y los de la barbacoa de fuera lo van a descubrir en la quinta temporada..

Comentarios