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Drácula: 10 actores que lo encarnaron
Bela Lugosi interpretando el papel que marcó su vida y su carrera: Drácula.

Drácula: 10 actores que lo encarnaron

Este fin de semana llega a nuestras carteleras Drácula 3D, la particular revisión del veterano director italiano Dario Argento. Si tenemos en cuenta que este jueves Bram Stoker habría cumplido 165 años, su estreno no tiene nada de casual. Repasamos por ello a diez de los innumerables actores que han encarnado al príncipe de las tinieblas.

Día 09/11/2012 - 01.00h

El vampiro más famoso de todos los tiempos ha sido llevado a la gran pantalla en incontables ocasiones. Con mayor o menor rigor hacia la novela de Bram Stoker, Drácula ha sido y sigue siendo interpretado cada año, y actores de prácticamente cualquier nacionalidad y condición, desde estrellas de Hollywood a actores de género locales, han lucido su capa alguna vez.

Reseñamos diez de sus encarnaciones más recordadas o curiosas, incluyendo en nuestra lista a los actores que se han metido en la piel de Nosferatu, que no deja de ser el mismo personaje con distinto nombre...

Max Schreck

En 1922, plena era del cine expresionista alemán, F. W. Murnau se decidió a adaptar la novela de Bram Stoker a la gran pantalla. No obstante, su estudio no consiguió hacerse con los derechos de la obra, con lo que el director germano decidió mantener el argumento de la historia original cambiando de nombre a sus personajes. Harker fue rebautizado como Hutter, Mina como Ellen, y el Conde Drácula pasó a llamarse Conde Orlok, más conocido por el monstruo en el que se convierte y que da título al filme, Nosferatu. El actor Max Schreck dio vida a esta versión calva y grotesca más cercana a la tradición folclórica de la criatura, la cual contrasta bastante con la concepción romántica del vampiro elegante y seductor. Todo un clásico cuya vigencia como icono popular perdura a día de hoy.

Bela Lugosi

Probablemente el más famoso intérprete de Drácula. Tras dar vida al vampiro en los teatros de Broadway, fue fichado por Tod Browning para la primera adaptación de los estudios Universal. Entre Drácula (1931) y Abbott y Costello contra los fantasmas (1948), Lugosi repitió su papel en cuantiosas ocasiones, siempre bajo su estilo teatral y sobreactuado. De todos es sabido su triste final, en el que la bancarrota y la adicción a la morfina le llevaron a pasar sus últimos días internado en un psiquiátrico convencido de ser el mismísimo Conde. Su última voluntad fue ser enterrado con el disfraz que más veces vistió delante de una cámara.

John Carradine

El patriarca del clan Carradine (David incluido, claro) fue toda una insignia del cine de terror en la década de los 40. Tratando de arrastrar a las salas a todos los amantes del género, Universal decidió reunir a todos sus monstruos clásicos en La zíngara y los monstruos (1944), para lo cual Carradine fue requerido para el rol habitual de Lugosi. El éxito de la cinta llevó a la inevitable secuela La mansión de Drácula (1945), donde el actor volvía a interpretar a un Drácula que aparecía vivo desde el primer minuto de metraje pese a haber fallecido en la película predecesora.

Christopher Lee

Con perdón de Bela Lugosi, muchos consideran la interpretación de Lee en la versión de 1958 como la mejor que ha tenido el chupasangres. El éxito de la cinta llevó a la Hammer a explotar hasta la saciedad al personaje, con lo que al igual que Lugosi, Lee interpretó al vampiro en repetidas ocasiones hasta el agotamiento del público: Drácula, príncipe de las tinieblas (1965), Drácula vuelve de la tumba (1968), El poder de la sangre de Drácula (1969), Las cicatrices de Drácula (1970)...

Paul Naschy

El 'Lon Chaney español' también tuvo tiempo de interpretar al Conde Drácula. Entre película y película de su papel estrella, el hombre lobo Waldemar Daninsky, Naschy encarnó al vampiro en El gran amor del Conde Drácula, dirigida por Javier Aguirre en 1972 al calor de la explosión del 'fantaterror' en nuestro país. Ni qué decir tiene que el bizarrismo y el destape (en la versión sin censura de 85 minutos) están servidos en la cinta.

Klaus Kinski

En 1972 Werner Herzog realizó un remake del Nosferatu de su compatriota Murnau. A pesar de su escaso presupuesto, la cinta tuvo una gran acogida entre crítica y público. Klaus Kinski fue el encargado de cogerle el relevo a Max Schreck en Nosferatu, el vampiro de la noche, homenaje al filme original pero con color y sonido.

Frank Langella

Medio siglo después, Langella siguió los pasos de Bela Lugosi: tras interpretar con éxito a Drácula en los escenarios de Broadway, pasó a interpretarlo en la gran pantalla. Lo hizo de la mano de John Badham en 1979, trabajo que le valdría la fama y le abriría las puertas de Hollywood. No obstante, Langella movió mejor sus fichas, labrándose una variada y reconocida trayectoria profesional que continúa a día de hoy.

Gary Oldman

Para muchos, Drácula de Bram Stoker (1992) es la adaptación más fiel a la novela del escritor irlandés. Francis Ford Coppola dirigió a un camaleónico Gary Oldman en las múltiples facetas del vampiro, desde el decrépito anciano recluido en su castillo hasta el joven galán aristocrático capaz de enamorar a la chica sin poderes sobrenaturales. Sin olvidar, claro está, las versiones más monstruosas, como la criatura mitad hombre, mitad murciélago. Sublime. 

Willem Dafoe

Nosferatu regresó a las salas de cine en el nuevo milenio gracias a La sombra del vampiro, una historia ficticia del cine dentro del cine en la cual Max Schreck (interpretado por el expresivo Willem Dafoe) habría sido un vampiro de verdad contratado por Murnau (John Malkovich) a sabiendas de su condición. El director, siempre dentro de la ficción de la película, hacía la vista gorda ante los asesinatos de su protagonista, que amenazaba con abandonar el proyecto si no se satisfacían sus necesidades.

Thomas Kretschmann

Dario Argento vuelve a reinterpretar el clásico de Bram Stoker en Drácula 3D, de estreno este fin de semana en los cines españoles. El veterano director de género italiano se ha marcado esta nueva versión que, pese a la inclusión del 3D, cualquier espectador podría confundir con una cinta de los setenta si no estuviese viéndola en la cartelera. De este modo, Thomas Kretschmann se convierte de la mano de Argento en el nuevo Drácula, aunque todos sabemos que no será el último.

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