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TCM estrena
Un fotograma de "Fear and desire"

TCM estrena "Fear and Desire", la primera película de Stanley Kubrick

La historia de Fear and Desire se desarrolla durante una guerra entre dos países no identificados. Un avión que transporta a unos militares, el teniente Corby, el sargento Mac y los soldados Fletcher y Sidney, se estrella detrás de las líneas enemigas. Los cuatro logran sobrevivir, llegan a un río y construyen una balsa para poder regresar a su batallón. Una vez analizado el terreno, el sargento Mac convence a su superior para que, en lugar de volver a su base, intenten asesinar a un general enemigo que se encuentra en un campamento cercano. Los soldados descubrirán a una chica pescando en el río. La capturan como prisionera atándola a un árbol con sus cinturones. El soldado Sidney se encarga de vigilarla. Tras ese incidente los soldados logran con éxito infiltrarse en el acuartelamiento enemigo y consiguen localizar al general y a uno de sus ayudantes. Entonces descubrirán algo sorprendente.

Día 27/01/2013 - 01.00h

En el verano de 1950, Stanley Kubrick, que entonces contaba 22 años, convenció a su amigo Howard Sackler para que escribiera el guión de una película. Su título, en un primer momento, iba a ser La Trampa pero poco después se cambió por La forma del miedo. La guerra de Corea acababa de estallar y Kubrick quería que fuera una historia bélica, como aquellas películas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial en la que pequeños grupos de soldados tenían que cumplir una misión o se encontraban atrapados en mitad de las líneas enemigas sin posibilidad alguna de comunicarse con la población local.

Gracias a un artículo titulado Joven con ideas y una cámara, publicado en The New York Times el 14 de enero de 1951, podemos conocer algunas de las intenciones del joven director. Kubrick había planeado la película toma a toma, imaginando cada uno de los ángulos de la cámara. El rodaje duraría entre quince y veintiún días. Estaría protagonizado por cuatro actores profesionales pero desconocidos, provenientes de Broadway.

Según este artículo, el padre de Kubrick y otros miembros de su familia invirtieron en el proyecto 10.000 dólares. Su tío, Martin Perveler, era por entonces el dueño de una cadena de drugstores y tenía capital de sobra para financiar la aventura de su sobrino. Incluso le propuso convertirse en su inversor durante toda su carrera como cineasta a cambio, eso sí, de llevarse un porcentaje de sus futuras ganancias.

Después de hacer algunas pruebas, encontró a los actores protagonistas del filme. Dos desconocidos, Kenneth Harp y Steve Coit, fueron los elegidos para interpretar a Corby y Fletcher, mientras que un jovencísimo Paul Mazursky, que estaba trabajando en una obra de teatro en el Off Broadway, daría vida a Sidney. En Los Ángeles contrató a una joven modelo, Virginia Leith, para hacer de la chica campesina; y para interpretar el papel más complicado, el de Mac, eligió a Frank Silvera, un actor de origen jamaicano que había intervenido en Viva Zapata, de Elia Kazan.

Durante seis semanas Kubrick estuvo buscando localizaciones por distintas zonas de California y en el verano de 1951 comenzó el rodaje. Cuatro de sus amigos formaron parte del equipo técnico y su mujer, Toba Metz, fue la script. El matrimonio no iba del todo bien en aquella época y el trabajo en la película acabó por romperlo. Cuando terminaron la filmación, comenzaron los trámites de divorcio. El rodaje duró treinta días.

Las dificultades comenzaron cuando empezó el proceso de montaje y postproducción. La banda sonora que había encargado a un compositor llamado Gerald Fried requería veintitrés músicos para interpretarla. También tuvo que convocar de nuevo a los actores para coordinar los diálogos en un estudio. Como consecuencia, el presupuesto aumentó hasta llegar a los 53.000 dólares. Kubrick dejó durante unos meses la postproducción de la película y trabajó en otros proyectos, una serie de documentales y programas para la televisión.

En junio de 1952, Kubrick terminó definitivamente de montar y sincronizar La forma del miedo. Duraba sesenta y seis minutos. Alquiló un cine y mostró la película al crítico Mark Van Doren, que escribió una reseña favorable calificándola de "brillante e inolvidable". Destacaba que el director había utilizado unos recursos muy simples para conseguir un profundo y sorprendente resultado. Según decía, era "una fábula que transmite verdad, un cuento de hadas que pertenece a este mundo después de todo". Y terminaba añadiendo: "Merece la pena estar al tanto del futuro de Stanley Kubrick". Sin embargo, no todo el mundo fue tan diplomático durante esos primeros pases. Algunos asistentes se rieron de la actuación de Paul Mazursky, cosa que alteró sobremanera a Kubrick hasta el punto de hacerle llorar.

En noviembre de ese mismo año, 1952, Kubrick fue a ver a Joseph Burstyn, el distribuidor que había estrenado la mayoría de las películas italianas del neorrealismo en Estados Unidos, para que se encargara del estreno comercial de la película. Burstyn la programó para ser estrenada en la primavera de 1953 y sugirió que se cambiara su título por el definitivo: Fear and Desire (Miedo y deseo).

Fear and Desire se estrenó, finalmente, el 31 de marzo de 1953 en el Guild Theatre de Nueva York. La mayoría de los periódicos y revistas de la época se hicieron eco de ese estreno. Sin embargo la película tuvo poco impacto en taquilla y Kubrick, poco a poco, se fue distanciando de ella, llegándola a despreciar. La definió como un trabajo de aprendiz, "un esfuerzo torpe y pretencioso". "Una versión en 35 mm de lo que unos estudiantes de cine hacen en clase en 16 mm. Nuestras ideas eran buenas pero no sabíamos cómo ponerlas en práctica con dramatismo".

El distribuidor Joseph Burstyn murió a los pocos meses del estreno y Kubrick hizo todo lo posible para que el filme quedara definitivamente fuera de circulación. Él mismo supervisó la destrucción del negativo. No contaba con que la compañía Kodak hacía siempre una reproducción adicional para guardarla en sus archivos. Cuando en 1994 empezaron a aparecer copias, pidió a Warner Brothers, el estudio con el que había trabajado durante los años ochenta, que publicasen una carta en su nombre explicando que Fear and Desire era "un fallido ejercicio de cineasta aficionado. Una rareza completamente inepta, aburrida y pretenciosa". Según decía, la única lección que aprendió en su primera experiencia como director es que "el dolor es un buen maestro".

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