ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Fernando León:
Fernando León, en un momento del rodaje de "Los lunes al sol"

Fernando León: "La marca España tendría que valorar más la cultura"

Diez años después de triunfar con Los lunes al sol, el cineasta madrileño reflexiona sobre esta edición de los Goya, que puede volver a caracterizarse por su componente de protesta y denuncia

Día 13/02/2013 - 19.37h

Esta edición de los Goya se avecina caliente, después de que algunas voces como Alberto San Juan o la Unión de Actores arengaran a la protesta y la denuncia social aprovechando la gala televisada. Una situación que recuerda la ocurrida hace una década, cuando el "No a la guerra" monopolizó la atención de unos premios que auparon a Los lunes al sol y a su director, Fernando León de Aranoa, que ahora reflexiona sobre el antes y el ahora del cine español: "La gente tiene que ser consciente de que en unos años puede que se hagan muchas menos películas, y que las que se hagan se hagan en inglés o no se hagan. No hablo como cineasta, sino como espectador. Me parece una pérdida enorme", considera el director de Los lunes al sol. "Estamos en un momento en que sectores muy importantes para este país como la sanidad, la educación o la justicia están muy golpeados, recortados o privatizados, pero no se puede olvidar que la cultura es una inversión a medio y largo plazo y me parece muy poco inteligente considerarlo un artículo de lujo y que se grave como tal en los impuestos", ha opinado. Desde su punto de vista, "es lo peor que se puede hacer: que se desprecie, que no se apoye como debiera. Ahora parece que la marca España queda reducida al turismo o a las calificaciones de las agencias internacionales, cuando realmente lo que hace que se sepa de un país, que se conozca y se quiera, es su cultura. Tendría que valorarse más".

Toledo y San Juan, dando la nota en los Goya 2003. ¿Podría repetirse una escena parecida este año

El director, productor y guionista advierte de que la variedad y calidad de las películas que este año compiten en los Goya son fruto de "una gestación de dos o tres años, porque este es el proceso de maduración de una película", pero "quizá estos Goya sean los últimos en los que haya cuatro nominaciones". "Hace años hubo hasta cinco nominaciones, pero puede que pronto no haya más que tres", ha indicado. Destaca el director de Barrio que el sector del  cine sufre una tremenda incertidumbre, "más de lo habitual", alerta, motivado por "un sistema fiscal que no se acaba de articular", por el recorte de las ayudas y por el hecho de que "las televisiones son reticentes a invertir en  cine o directamente no lo hacen; así, es muy difícil producir una película", opina.

Y aún así, León de Aranoa quiere ser optimista: "Siempre va a haber gente que sienta necesidad de contar historias, entre la que me incluyo, y gente con necesidad de escucharlas, entre la que también me incluyo". "Lo siento así y espero que la gente que se dedica al  cine siga contando historias pase lo que pase", y es así, explica, "porque son personas capaces de hipotecar y perder su casa por hacer una película: no conozco muchos trabajos en los que alguien sea capaz de llegar tan lejos, pero esto es un motor, una pasión".Y, aunque reconoce que no ha visto todas las películas que se verán las caras en los próximos Goya, sí afirma tener una clara favorita, El artista y la modelo, de Fernando Trueba, también por el papel de su actriz principal, Aida Folch, nominada por primera vez, a la que conoció con apenas 16 años en Los lunes al sol. "Tengo debilidad por Trueba, y esta historia entre un escultor y su modelo me cae muy cerca, me interesa mucho", y considera que el trabajo de Folch, a la que augura un futuro brillante, "es de una gran dificultad".

Anuncia para la primavera el comienzo de un rodaje, cuyo guión ya está escrito, sobre un grupo de cooperantes, que tendrá probablemente un reparto internacional y se rodará en inglés, "lo natural para esta historia, porque el inglés es el idioma de las guerras", apunta. Reconoce el cineasta que habló en sus películas del paro y del desarraigo cuando aún eran temas "sepultados bajo una apariencia de bienestar social" y que la necesidad de contar esas cosas surge "por el asombro" que produce la realidad. Pero, "quizá hoy lo que sucede es que los problemas están tan encima de la mesa, son tan obvios, que siento que están en boca de todos. Por eso creo que mis películas tenían más sentido hace diez años, cuando la situación no era tan visible. Contárselo ahora a la gente es como que pierde sentido", señala.

Comentarios