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¿Qué pasaría si existiese el «derecho a la purga»?
The Purge. La noche de las bestias ya en todos los cines

¿Qué pasaría si existiese el «derecho a la purga»?

En «The Purge. La noche de las bestias», el problema de los violentos y los marginados se ha solucionado gracias a la purga anual, una noche en la que el crimen es legal. Repasamos otras películas en los que se plantean escenarios imaginarios que hacen la vida en sociedad más «perfecta»

Día 14/07/2013 - 12.00h

Año 2020 en Estados Unidos. El gobierno de los Nuevos Fundadores de América propone una solución a la delincuencia y a la pobreza que asuela el país: una noche al año el crimen es legal. Los marginados y los violentos, aquellos que no contribuyen con la economía nacional, se convierten en los objetivos de los más violentos al caer el sol en cada purga anual. Los ciudadanos pueden descargar la ira acumulada durante el año sin temor alguno a ser juzgado. Los pobres se matan unos a otros. El desempleo es inferior al 1 % y la pobreza menor al 5 %,. Las cárceles se vacían. Todo muy ídilico y perfecto pero ¿qué pasaría si en la purga vienen a por ti? Este viernes se estrena la última película de James DeMonaco (Asalto al distrito 13) The Purge. La noche de las bestias que tiene como protagonistas a Ethan Hawke (Antes de medianoche) y a Lena Headey (Juego de Tronos). Ambos encarnan a los padres de una familia que tendrán que defender su casa y sus vidas la noche del "derecho a la purga".

No es la primera vez que se usa el cine para imaginar modelos de sociedad, ambientados en un futuro no muy lejano, en el que se plantean nuevos derechos y deberes. O que hasta se preguntan entre lo que está bien y lo que está mal. Minority Report, El precio del mañana, Equilibrium son algunos de los filmes que como ya hicieron el George Orwell con 1984, Aldous Huxley en Un mundo feliz o Ray Bradbury con Fahrenheit 451 reflexionan sobre la vida en común y barajan escenarios imaginarios. Hacemos un repaso de las últimas utopías y distopías que se han plasmado en la gran pantalla.

El precio del mañana (2011)

Cada vez vivimos más pero ¿qué pasaría si se encontrase la fórmula contra el envejecimiento? En El precio del mañana (2011), ambientada en 2161, se postula que se ha encontrado el antídoto para ser inmortal. Para evitar la superpoblación, cada persona deja de envejecer al cumplir los 25 años pero se les activa su "reloj de vida". Les queda un año y si quieren vivir más tendrán que trabajar duro pues el dinero ya no son monedas y billetes, sino tiempo. Justin Timberlake interpreta a un obrero que por casualidad consigue una inmensa cantidad de tiempo que le permitirá pasar al barrio de los ricos (para el que hay un alto peaje de vida) y tomar como rehén a Amanda Seyfried, una joven de una familia adinerada. En su huida, la cuenta atrás de ambos ha comenzado.

Minority Report (2002)

En abril de 2054, las tasas de criminalidad de Washington son bajísimas gracias a la unidad precrimen del Departamento de Justicia. El grupo usa las visiones de tres precognitivos, dos hombres y una mujer capaces de ver asesinatos justo antes de que se cometan. El lugar, el arma, la cara y todos los detalles quedan a la vista y es ahí cuando la policía precrimen actúa deteniendo a los culpables y salvando vidas. Sin plantear que el acusado pudo cambiar de parecer en el último momento. Este sistema de seguridad ciudadana se plantea en la película Minority Report (2002) en la que Tom Cruise interpreta a John Anderton, capitán de la policía de un sistema que en 6 años no ha fallado. Todo se descalabra cuando en la premonición de los visionarios sale la persona que más ha confiado en el procedimiento contra el crimen: John Anderton va a cometer el próximo crimen.

Equilibrium (2002)

Una tercera guerra mundial ha tenido lugar y las autoridades no están dispuestas a permitir una cuarta. En Equilibrium (2002), ambientada en un futuro próximo, el gobierno ha prohibido cualquier tipo de emoción humana. El odio, la ira, la tristeza, el amor no están permitidos. Cada persona tiene que tomar de forma continuada una dosis de droga sintética conocida como "prozium" para controla los posibles sentimientos. Quien se niegue a consumir será castigado con la pena de muerte. Para vigilar a la humanidad existen guerreros entrenados desde su niñez entre los que destaca John Preston (Christian Bale). Pero tras ser detenida su mujer, empezará a reflexionar sobre algo que nunca se había cuestionado: ¿merece la pena no sentir?

Matrix (1999)

La posibilidad de vivir una simulación virtual se coló en la mente de todos en 1999 con Matrix. El filme que hizo famoso a Keanu Reeves plantea que en el futuro los seres humanos han sido esclavizados por máquinas que los tienen en suspensión con sus mentes conectadas a una representación del final del siglo XX llamada Matrix. Como en el mito de la caverna de Platón, las personas viven sin saber que en realidad dónde están, se mueven y actúan es algo completamente ilusorio. En este escenario donde nada es lo que parece, las posibilidades de que la humanidad se salve se limitan a los humanos que no cayeron en las redes de los robots y que viven en la ciudad Sion. Estos se adentran en Matrix para liberar a más humanos y sobre todo para encontrar al elegido que según la profecía acabaría con las máquinas.

Gatacca (1997)

En Gatacca (1997), la sociedad del futuro está determinada por la ciencia. Casi todos los niños son concebidos in vitro existiendo la posibilidad de elegir cada uno de los genes en una búsqueda imparable de la perfección de la raza humana. Pero Vincent (Ethan Hawke) ha nacido de modo natural y con una deficiencia cardíaca por la que se le considerará inválido. Por su ADN, está condenado a realizar los peores trabajos y determinado a casarse con alguien "imperfecto" como él. Aún así, Vincent reniega del destino al que está determinado e idea un plan. Cambiará su identidad por la de Jerome (Jude Law) un chico "válido" pero que se quedó paralítico en un accidente. Todo con un propósito: ser piloto de la Corporación Gatacca y viajar al espacio. Algo a lo que por sus genes no puede acceder.

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