ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «Una cuestión de tiempo» (????): La vida en la moviola
Una escena de la película

Crítica de «Una cuestión de tiempo» (????): La vida en la moviola

Debemos de estarle agradecidos a Richard Curtis porque, como guionista y realizador, ha conseguido apuntarse la hazaña de revitalizar la tradición de la comedia romántica. Algo difícil no sólo por lo mucho que (algunos) añoramos aquel canon de títulos de los años 30, sino porque sus herederos actuales parecen tener poco interés por el romance en sí mismo y no como lugar común para el happy end. Curtis, en cambio, conoce y aprecia las posibilidades cómicas del cortejo, sin por ello olvidar sus ineludibles consecuencias sentimentales.

Día 18/10/2013 - 02.00h

A todo esto se aplica en esta su nueva película, introduciendo en ella un elemento en apariencia extragenérico como lo son los viajes en el tiempo. Pero claro el protagonista, un pelirrojo más bien patoso llamado Tim, solo utiliza sus asombrosos poderes -heredados de su padre, el siempre inefable Bill Nighy- para retroceder en el tiempo y arreglar el gafe que acaba de cometer y que le ha separado de la mujer de sus sueños. El viaje en el tiempo aquí sólo funciona, pues, como una forma de rebobinar en la historia personal y mejorar la propia performance amorosa...

Esto tiene un lado trivial: ¿qué valor tienen las cosas que decimos y hacemos, si siempre podemos arreglarlas? Y un lado más tenebroso: si lo que hacemos es provisional, al cambiarlo perdemos trechos esenciales de nuestro itinerario. Poder poner la vida en la moviola tiene ventajas inmediatas pero también su lado oscuro, empezando por la manipulación de los sentimientos que se logran despertar en la otra parte contratante.

Todas estas reflexiones las suscita Curtis en Una cuestión de tiempo entre risas y veras, sin que se le vaya de las manos la relación central de su simpática pareja protagonista. Rachel McAdams es todo lo adorable que se puede ser sin provocar la envidia de las diosas, y Domnhall Gleeson no es, desde luego, Cary Grant, ni siquiera Hugh Grant, pero esta nueva tipología es signo de la obligada actualización del género.

Calificación: ★★★★

Comentarios

Cortos más vistos FIBABC 2014
«Mi momento»
«Mi momento»