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Pawel Pawlikowski ('Ida'): «Restar cosas deja ver lo universal»

El director polaco llega con una película que ha arrasado en los festivales por los que ha pasado

Día 28/03/2014 - 05.31h

Cuando despojas una película de sus elementos básicos (el color, los movimientos de cámara, el montaje excesivo)... ¿qué es lo que queda? Esto es lo que se preguntaba el director de cine polaco Pawel Pawlikowski antes de encarar el proyecto de «Ida», la película que se estrena este viernes en los cines españoles después de haber cubierto un paseo victorioso por festivales (Toronto, Gijón, Londres) de medio mundo. «Meditación», parece que es la respuesta a la pregunta que da el realizador, durante una charla con ABC aprovechando su visita a Madrid.

«Si le resto elementos a una película luego puedo meditar sobre las cosas universales. Con ello consigo que el público, si sigue despierto, tenga que entrar realmente en cada imagen que se proyecta y vivirla», nos cuenta. Pawlikowski prescindió para «Ida» de mover la cámara, de la música que no sonaba en escena, de las secuencias cortas y también del color, rodando en blanco y negro: «Lo hice así porque la película parte de los álbumes de familia que tenía, porque recuerdo esa época en blanco y negro y porque quería hacer una abstracción del mundo», detalla sobre esta cinta que retrata la Polonia de 1962.

Estas ausencias dejan desnuda la historia de Ida (Agata Trzebuchowska) una novicia que, a punto de tomar los votos en su convento, descubre sus orígenes judíos y que sus padres murieron durante la ocupación alemana de la Segunda Guerra Mundial. Un hallazgo que le lleva a su ciudad natal en busca del pasado. Allí se encontrará con su tía, un personaje controvertido que no parece ser quien es, y con un músico de jazz que se queda prendado de su juventud y belleza.

Pawel Pawlikowski se adentra con esta historia en la historia de su propio país, después de una carrera labrada en Gran Bretaña a base de documentales y de películas de pequeño presupuesto. Lo hace con un guión que toca temas tabú, heridas no cerradas que el espectador irá descubriendo a medida que avance la trama y que han levantado ampollas en ciertos sectores del país. «Los patriotas polacos están muy contrariados con algunos aspectos de la cinta, pero yo no me preocupo de los problemas; solo estoy interesado en hacer una película que cuente las cosas que me interesan, yo quiero trascender las fronteras rígidas y llevar al debate», dice restando importancia a la polémica y poniendo el foco donde le interesa.

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