ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Nicole Kidman: «Soy humana, en mi carrera me ha tentado el dinero»
La actriz Nicole Kidman, en la apertura del Festival de Cannes, el 14 de mayo

entrevista Nicole Kidman: «Soy humana, en mi carrera me ha tentado el dinero»

La película de apertura en Cannes, «Grace de Mónaco», llega hoy a los cines tras la polémica abierta con la familia real

D�a 22/05/2014 - 12.46h

El Hotel Cap-Eden-Roc en Antibes, a pocos kilómetros de Cannes, es poco más o menos lo que su nombre indica: un paraíso. En un entorno lujosísimo de la Costa Azul, una serie de cabañitas blancas se extienden sobre una pradera verde, con una vista privilegiada sobre el mar. Las grandes producciones de Hollywood que se presentan en el Festival de Cannes eligen ese emplazamiento para las entrevistas, y «Grace de Mónaco», la película de apertura de este año, no ha sido una excepción. En una de esas cabañas, con un chal sobre las piernas para soportar el viento marino, Nicole Kidman sorbía un café caliente minutos antes de su entrevista con ABC. Tras apurarlo, sonreía abiertamente y decía: «Estoy preparada».

La película que presentaba -y que hoy se estrena en los cines españoles- narra un cierto período de la vida de Grace Kelly, cuando ya se ha convertido en la princesa de Mónaco. Su vida marital junto al príncipe Rainiero -un poco reconocible Tim Roth- no es boyante, y la pareja se enfrenta además con una crisis política que amenaza con acabar anexionando el pequeño principado a Francia. Kelly recibe una oferta de Alfred Hitchcock para protagonizar «Marnie, la ladrona», y la actriz del Hollywood dorado se plantea si regresar a las pantallas. «He hecho papeles en mi carrera en los que me ha tentado el dinero, pero ya no me ocurre», decía Nicole Kidman relacionando su vida con la del personaje.

«Eso ya no me atrae. Porque sé los sacrificios que hay que hacer, personal y artísticamente. ¡Y claro! Soy humana, el dinero me ha atraído y me ha tentado. Pero una película como esta no ha supuesto ganancias económicas para mí en absoluto. Es puro amor. Y todas mis decisiones se basan ya en eso», concluía. La cinta, dirigida por el francés Olivier Dahan -responsable de historias como «La vida en rosa (Edith Piaf)»-, habla también de la relación de Kelly con la prensa, con la fama, allá por el año 1961. «Ahora es más exigente ser una estrella, sí. Ahora el espectro de entrevistas es mucho más grande por culpa de Internet... y tenemos muchos más compromisos. Pero lo bueno que tiene esta profesión es que aún hay buenos personajes que interpretar».

«Es mucho peor, es horrible», matiza Tim Roth algunos metros más allá, en otra de las cabañas. «Todo ha cambiado. Lo he hablado con la gente que estuvo allí. En aquel tiempo, aunque las cámaras te perseguían, había cierta distancia con la gente. Había cierta privacidad. Los estudios lo organizaban así. Ahora no puedes tener privacidad si eres una estrella. ¡Porque todo el mundo tiene una cámara! Todo el mundo tiene un teléfono. Así que simpatizo completamente con Nicole. Y también con su manera de entender a Grace Kelly». El director de la película es contundente cuando nos referimos a Kidman como una estrella: «No he trabajado con una estrella, he trabajado con una artista y una actriz. Que es ligeramente diferente. En el set no era una estrella en absoluto».

La Familia Real de Mónaco, en un comunicado que remitió a la prensa el pasado 2 de mayo, aseguró que no deseaba «de ningún modo estar relacionada con una película que no refleja la realidad», y creía que la historia de Rainiero y Grace hacía sido «objeto de una tergiversación con fines puramente comerciales». En la rueda de prensa de la película, Nicole Kidman había lamentado esa posición de los monegascos... y en la entrevista quería dibujar una imagen de Hollywood más amable que la que se suele transmitir. «Hollywood es la oportunidad. Todo el mundo artístico quiere una oportunidad, y necesitas que el negocio lo respalde. Hacer películas cuesta dinero».

Trabajar con quien te quiere

La carrera de Kidman ha estado salpicada de trabajos muy diferentes, desde «Australia» a «Moulin Rouge» pasando por la española «Los otros». «Nunca he luchado por un papel», confesaba pensativa, «pero sí he tenido que convencer a algún director de que era la actriz adecuada para el papel. Y sin embargo también creo en el destino para las cuestiones laborales. Hay cosas que no he hecho, cosas que sí he acabado haciendo, y al final te das cuenta de que lo que tenga que ser, será. Lo que intento es no decepcionar a nadie, pero la idea de luchar por un papel si alguien no quiere dármelo... ¡no me atrae! Porque hay que creer en las cosas. Y la persona que te dirige tiene que creer en ti».

Además de actuar, Kidman trabaja como productora. De hecho está embarcada en la puesta en marcha de la próxima película de Jason Bateman. Pero lo de dirigir... «Tengo dos hijas pequeñas... ¡y es demasiado trabajo! Como actriz llegas y te vas; como director, trabajas en el proyecto durante dos o tres años. He jugado con la idea, pero mis hijas tienen tres y cinco años. ¡No tengo tiempo! Es así de simple. Quizá algún día...».

Comentarios