ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Tibia acogida del «Pasolini» de Ferrara en la Mostra de Venecia
Willem Dafoe y Aber Ferrara, ayer en Venecia

Tibia acogida del «Pasolini» de Ferrara en la Mostra de Venecia

Willem Dafoe recibió elogios por su profunda interpretación del cineasta italiano

Día 06/09/2014 - 01.11h

La acogida fue discreta, casi fría. Una de las películas más esperadas de la Mostra de Venecia, «Pasolini», del realizador estadounidense Abel Ferrara, presentada a concurso para el León de Oro, recibió en la proyección a la prensa una tibia acogida. Se salva Willem Dafoe, con elogios generalizados porque ha personificado de forma profunda, incluso con parecido físico, a Pier Paolo Pasolini, asesinado brutalmente en el litoral romano, en la playa de Ostia, el 2 de noviembre de 1975.

Era un desafío muy ambicioso del director estadounidense («El teniente corrupto» y «Welcome to New York»): contar las últimas veinticuatro horas de vida del realizador, escritor y poeta, uno de los mayores artistas e intelectuales italianos del siglo XX, considerado también un personaje incómodo. La película tiene más de ficción que de reconstrucción histórica y no ha convencido. «He crecido viendo sus películas; yo soy budista y mi enseñanza es que se medita sobre el propio maestro; en esta película he intentado hablar de su vida, de su trabajo y de sus pasiones», manifestó en rueda de prensa «el italiano del Bronx», como le gusta definirse, aunque no hable italiano.

La muerte de Pasolini es un momento central de la película, contada con realismo y crueldad, pero no aporta nada nuevo. Archivada toda hipótesis de homicidio político, en la que todavía creen algunos, para Abel Ferrara la muerte de Pasolini fue por una agresión homófoba en una Roma violenta. Llega a la playa con el joven Giuseppe Pelosi para mantener una relación sexual y, al bajarse de su coche, es atacado por un grupo de jóvenes homófobos, según la reconstrucción del filme.

«Estamos en peligro»

Ferrara se atreve a meter un filme dentro del filme; es decir, se incluye la idea de la última película de Pasolini, nunca filmada, «Porno-teo-kolossal», con imágenes de una orgía; y se toma también el riesgo de poner en escena parte de «Petróleo», su novela no concluida. Está bien la reconstrucción de la vida de Pasolini, utilizando sus muebles de casa, su Alfa Romeo, sus trajes, su agenda y hasta la fundamental Lettera 22 de Olivetti. En su apartamento de Roma le vemos con su madre, papel que interpreta Adriana Asti, amiga personal de Pasolini. También lo vemos en su casa cuando concede la última entrevista, al periodista Furio Colombo, para «La Stampa», con palabras premonitorias. Pasolini le sugirió este titular: «Estamos todos en peligro».

Comentarios