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Las lágrimas de Stephen Hawking al ver «La teoría del todo», la película sobre su vida
Eddie Redmayne, en el papel de Hawking, en una escena del filme

Las lágrimas de Stephen Hawking al ver «La teoría del todo», la película sobre su vida

El astrofísico, encantado con la interpretación de Eddie Redmayne, ofreció grabar su propia voz para el filme

Día 24/10/2014 - 08.38h

Cuando Stephen Hawking asistió a un pase especial de «La teoría del todo», la película que cuenta cómo conoció a la que sería su primera mujer y desarrolló una enfermedad degenerativa, no pudo evitar que sus ojos se empañaran por la emoción. Lo revela, durante una entrevista concedida a Deadline, Anthony McCarten, guionista del filme. «Hubo grandes candidatos al mejor momento, pero que la enfermera de Stephen le limpiara una lágrima de su mejilla, cuando se encendieron las luces tras el pase, es difícil de superar», explica McCarten.

[Vídeo: así es «La teoría del todo»]

Sacar adelante la película se convirtió en una odisea para él. «Me pasé diez años esperando a que llegara este momento», revela. La primera fuente de inspiración fue un libro del propio Hawking, «Breve historia del tiempo», pero la auténtica palanca que le movió a narrar parte de la vida de este genio fue otra obra, escrita por la primera esposa de este, Jane Hawking, titulado «Traveling To Infinity: My Life With Stephen», memorias que publicó en 2004. De inmediato, McCarten sintió que ahí había una fascinante historia que contar... pero se encontró con un muro tras otro.

«[Hawking] ya era un icono mundial, mi carrera aún estaba empezando y él había dejado claro que se pusiera el foco en su vida privada. Me dijeron claramente: "no llames a la puerta porque nadie va a responder"», relata el guionista. Lejos de arredrarse, el libro de Jane Hawking le aportó el valor necesario. «Todo el mundo le reconoce pero muchos piensan que es americano, por la voz computerizada que escuchan. Nadie se da cuenta de que se casó dos veces y tiene tres hijos. Así que me volví loco y me fui a Cambridge a llamar a su puerta».

Pero no a la de Stephen, sino a la de Jane, quien no le desalentó pero tampocó le animó, más allá de aceptar que escribiera un guión. Conseguir los derechos del libro le costó mucho más. «Quería estar segura de que un material personal tan delicado lo manejaría gente con la sensibilidad suficiente, para que se convirtiera en una película de pedigrí. Intenté abrir esas puertas y me encontré con una sorprendente falta de interés durante mucho tiempo», rememora McCarten. El guión gustaba, pero no «a los que escriben los cheques».

El visto bueno del genio

En ese punto resultó clave que Jane Hawking aceptara finalmente ceder los derechos de sus memorias. El siguiente paso fue encontrar a un director de prestigio, y James Marsh, ganador del Oscar por el documental «Man on wire», encajó como un guante. Y, obviamente, debían dar con el actor adecuado para encarnar a Hawking: el inglés Eddie Redmayne aceptó sin dudar; actualmente es uno de los grandes favoritos para llevarse el Oscar al mejor actor, junto a su compatriota Benedict Cumberbatch por «The imitation game». Felicity Jones encarna a Jane Hawking.

Pero a McCarten aún le quedaba alguna que otra piedra que sacarse del zapato: «El 99% del diálogo era inventado porque no estuve allí. Siempre constituyó un desafío, tomar la licencia poética de escribir frases pronunciadas por un genio cuando estoy muy lejos de ser uno». Para su tranquilidad, Hawking se mostró encantado. «Escuchar su veredicto, que la película era muy fiel, supuso un alivio enorme. La versión que vio tenía nuestra versión aproximada de su voz. Cuando la vio, ofreció la suya, y eso realmente eleva la película. Es como si Stephen Hawking estuviera actuando».

Un gesto de generosidad del hombre que soñó con las estrellas pero se vio prostrado en una silla de ruedas. Que, tras ser informado del alcance de su enfermedad, solo preguntó si podría conservar sus increíbles facultades mentales. Si el largo desvelo de McCarten, «La teoría del todo», valió la pena, se podrá comprobar en enero de 2015.

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