ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
TARS, la sorpresa robótica de «Interstellar»
Una imagen de TARS durante la película

TARS, la sorpresa robótica de «Interstellar»

El ingenio mecánico, uno de los elementos más originales de la película de Nolan, supera las concepciones de androide clásico del cine de ciencia ficción

D�a 11/11/2014 - 08.36h

Un ingenio mecánico rectangular, articulado, con sentido del humor, que camina como un hombre y que fue un soldado del ejército de los Estados Unidos en su vida inicial. Así es TARS, el robot estrella de «Interstellar» que promete convertirse en un icono y cambiar la forma de ver a estos aparatos en la gran pantalla

El artilugio, que mide metro y medio de alto por uno de ancho, está pensado para alejar la imagen que todos tenemos de un robot que asiste a un humano: «Me referí a ellos en el guión como máquinas articuladas, porque quería que mi equipo dejara de pensar en la idea habitual de robot», explica Christopher Nolan, el director de la cinta. «Quería tener una máquina dura y resistente, diseñada para cualquier propósito».

Nolan optó por una presentación minimalista, pero a la vez muy funcional, sin parecido con el hombre. «Por eso no tiene cara, ni brazos ni piernas», apunta. Aunque el verdadero responsable de dar vida a este ingenio es el actor y comediante Bill Irwin. Él fue quien propuso los bocetos siguiendo las instrucciones de Nolan y quien creó una versión real del aparato, con movimiento incluido, gracias a la ayuda del especialista Mark Fichera.

TARS y CASE (otro robot del mismo modelo) estuvieron físicamente en el rodaje y se movían mientras el propio Bill Irwin ponía la voz en los diálogos con los actores. Apenas se utilizaron efectos especiales digitales con ellos. «Cuando hablaba, Irwin daba personalidad a los robots y algunas palabras hacían que cobraran vida», explica Matthew McConaughey, antes de señalar que todo se rodaba con imagen real: «A Chris no le gusta el croma», bromea.

Entre «2001» y Mies van de Rohe

El aspecto de TARS y CASE recuerda al monolito de la película de ciencia ficción de Kubrik. Nolan lo confirma: «El espíritu de '2001, una odisea del espacio' flota sobre toda la película», dice. También tiene que ver con el estilo arquitectónico de Mies van de Rohe, indica el director: «Pregunté a mi diseñador -Nathan Crowley- si podríamos crear un robot como si lo hubiera diseñado Mies. Creo que lo conseguimos», explica durante una entrevista con AP.

«Los robots son presentados como físicamente superiores a los humanos, capaces de llevar grandes pesos y de cumplir órdenes a la perfección. Pero les añadimos las ideas de intuición, adaptación e innovación. Tienen personalidades increíbles, aunque no son hombres. Te hacen pensar qué es lo que significa ser humano», concluye Nolan.

Comentarios