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Hachiko, la historia del perro fiel que llegó al cine
Una imagen de la escultura de Hachiko en Tokio (izquierda) y otra de la película protagonizada por Richard Gere (derecha)

Hachiko, la historia del perro fiel que llegó al cine

La mascota que esperó en una estación durante nueve años la vuelta de su amo inspiró dos éxitos de taquilla

D�a 03/12/2014 - 11.07h

Cada día, cientos de personas se encuentran con sus respectivas citas junto a una estatua de bronce con forma de perro en Shibuya, Tokio. El monumento rinde homenaje a Hachiko, una mascota por la que los japoneses sienten especial devoción y que protagonizó una historia tan conmovedora que fue contada en la gran pantalla en dos ocasiones.

Hachiko era el perro de un profesor de universidad japonés. Nacido en 1923 en la prefectura de Akita y de raza Akita Inu, fue adoptado por una familia de Tokio nació en Japón en 1923. Hidesaburo Ueno, el docente que lo tomó a su cargo, tenía la costumbre de volver andando todas las tardes hasta su casa desde la estación de Shibuya, procedente de la Universidad de Tokio, donde impartía clases en la facultad de Ingeniería Agrónoma. Hachiko lo esperaba allí y lo acompañaba diariamente.

Un día de mayo de 1925, el profesor Ueno no volvió. Sufrió una hemorragia cerebral en su trabajo y falleció en el acto. Sin embargo, Hachiko se quedó esperando su llegada. Y también al día siguiente. Hasta el punto de que se quedó a vivir en los alrededores de la estación, aguardando la presencia de su amo, mientras era alimentado por los transeúntes.

Siete años después, en 1932, el periódico Tokyo Asahi Shimbun, uno de los más populares del país, publicaba un artículo que contaba su historia. El animal se convirtió inmediatamente en un ejemplo de lealtad canina reconocido ampliamente. Su fama se extendió más allá de su muerte, el 8 de marzo de 1935, con la construcción del antes citado monumento en la entrada de la estación donde siempre aguardaba a su amo, una de las más populosas de la capital japonesa.

Su cuerpo fue también conservado y permanece hoy disecado a la vista de todos los visitantes del Museo de Ciencias Naturales de Tokio (imagen sobre estas líneas). Y su nombre reside en un monolito junto a la tumba de su amo en el cementerio de Aoyama.

Su llegada al cine

En 1987, el director Seijiro Koyama consiguió sacar adelante una película centrada en la historia del perro. Se llamó «Hachiko Monogatari» (La historia de Hachiko) y consiguió funcionar en taquilla, debido a la popularidad del can: fue la película más vista en Japón el año de su estreno.

Años más tarde Hollywood puso la mirada en esta conmovedora historia: eligió a una de sus estrellas, Richard Gere, para protagonizar «Hachiko, siempre a tu lado» y que interpretara al profesor -esta vez estadounidense- que encuentra y vive con Hachiko. La acción de la película transcurre en Estados Unidos y para interpretar al perro se utilizaron tres ejemplares de raza Akita llamados Chico, Layla y Forrest.

La historia de Hachiko ha tenido también influencia en la pequeña pantalla. Series de televisión como «Futurama» incluyeron su propia versión con el perro Seymour, que esperó fielmente la llegada de Fry pese a que su dueño había viajado al futuro. Pero el ejemplo de este perro japonés no es el único de este tipo: hace un año este mismo periódico contaba la historia del can boliviano que recordaba a su amo en el lugar de su muerte. o de Tommy, el pastor alemán que también lloraba la muerte de su dueña.

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