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El misterioso pasado sectario de Joaquin Phoenix, el rebelde de Hollywood

El misterioso pasado sectario de Joaquin Phoenix, el rebelde de Hollywood

El actor estrena este viernes lo nuevo de Woody Allen, «Irrational man», que protagoniza junto a Emma Stone

Día 24/09/2015 - 16.44h

Un profesor de filosofía que cuestiona hasta su propia vida se funde en una crisis existencial. Ese es el punto de partida del personaje interpretado por Joaquin Phoenix en la nueva película de Woody Allen, porque él es el «Irrational man», siempre lo ha sido.

No es el único papel extremo del actor. Ya sorprendió en «Puro vicio» e incluso en «The Master», ambas de Paul Thomas Anderson. Cambios de imagen, de registro...

En la vida real Phoenix no es tan diferente de los roles que ha interpretado a lo largo de su carrera en la gran pantalla. Excéntrico, polémico y siempre cuestionado. Su talento, en cambio, queda fuera de toda duda, menos para los académicos, ya que a pesar de sus tres nominaciones todavía no le han premiado con ningún Oscar.

Sin embargo, el actor ha tenido que cargar toda su vida con una inusual y difícil infancia. Es el tercero de cinco hermanos, pero su nombre es el único que se sale del patrón del resto. River (río), el mayor y estrella adolescente, una de las crónicas negras de Hollywood; Rain (lluvia), y sus hermanas pequeñas Liberty Butterfly y Summer. En una ocasión Joaquin decidió cambiar su nombre por el de Leaf (hoja) y así estar en sintonía con el resto de la prole de John Bottom y Arlyn Sharon, sus padres.

Los Hijos de Dios

Los cinco hijos sufrieron el fanatismo de sus padres cuando, en plena movimiento contracultural durante la década de los 60, sus padre se casaron y se unieron a Los Hijos de Dios, una controvertida secta cristiana que recogió parte del agonizante movimiento hippie y lo canalizó hacia la evangelización mediante una nueva interpretación de las escrituras. Casados y reconvertidos en misioneros, los padres de Phoenix se entregaron al proselitismo de la secta viajando por toda Sudamérica. Y en el curso de ese estilo de vida nómada, sus hijos iban llegando al mundo. River lo haría en Oregón, Liberty Butterfly en Caracas, Summer en florida y el propio Joaquin en Puerto Rico.

Pero lejos del nombre de la secta, los niños de esta familia pasaban hambre. Ahogados por los problemas económicos eran los dos mayores, River y Rain, los encargados de obtener dinero y comida cantando y tocando la guitarra.

Y el cíclope cuadrado se cruzó en su camino. Lo hizo cuando hartos de la falta de compromiso de la secta con los que profesaban su dogma (en ningún momento les procuraron alivio económico), dejaron Los Hijos de Dios y se mudaron a Los Ángeles, donde la cadena de televisión NBC contrató a la madre de Joaquin.

La familia llegó a «la tierra prometida americana» y resurgió de sus cenizas. Por eso decidieron cambiar su apellido por Phoenix, que simbolizaba los instintos creativos que, a partir de ese momento y tras la contratación de un agente, pretendían fomentar en sus hijos. Joaquin comienza así una prometedora carrera, pero el filón de la familia Phoenix no era él sino River.

La suya era una de las carreras más prometedoras de Hollywood en los ochenta y noventa. Con «Cuenta conmigo» conquistó a la meca del cine, y la Academia le nominaría al Oscar por «Un lugar en ninguna parte».

El 30 de octubre de 1993 el actor, junto a su hermana y su hermano (Joaquin Phoenix) acudió al club nocturno de moda de West Hollywood, The Viper Room del que Johnny Depp era copropietario, con la intención de tocar la guitarra. La negativa de los dueños por la concurrencia de asistentes esa noche desató al artista, que habría ingerido, según la autopsia, altas dosis de alcohol, heroína y cocaína, además de restos de marihuana y valium.

Su muerte desató la polémica por su fama de ecologista y activista contra las drogas, algo inusual en la época que le tocó vivir. Su familia todavía no se ha manifestado sobre lo ocurrido ese 30 de octubre.

Joaquin, que tenía 19 años por aquel entonces, después de ver el lamentable estado en el que se encontraba su hermano mayor acudió a la cabina más cercana para avisar a una ambulancia. Según comentó en alguna ocasión «ya no sabía si respiraba o no». Mientras, su hermana Rain intentaba hacerle una reanimación boca a boca.

La familia había inculcado a River que él era el profeta de los Phoenix, el encargado de divulgar los principios hippies y, Hollywood tan solo una herramienta para lograrlo. La conducta a la que el mayor de los hermanos fue sometido marcó su carácter y el joven buscaba, de algún modo, evadirse de los compromisos impuestos por sus progenitores. Esa huida, ese respiro, se lo aportaba la música. A medio camino entre el olvido y la leyenda River se fue, y devastó a Joaquin. La muerte del niño prodigio de los Phoenix dejaría en él una profunda huella, pues lo admiraba, de ahí su permanente relación de amor odio con Hollywood.

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