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«Oda a mi padre»: la «Forrest Gump» coreana que arrasa en taquilla
Escena de «Oda a mi padre»

«Oda a mi padre»: la «Forrest Gump» coreana que arrasa en taquilla

Esta epopeya generacional que cuenta 60 años de la historia de Corea del Sur es ya la segunda película más vista de la historia del país

D�a 05/10/2015 - 04.42h

El domingo 25 de junio de 1950, de madrugada, Douglas MacArthur era despertado por una llamada insperada. El comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas en el Pacífico recibía un mensaje en su residencia de la Embajada norteamericana en Tokio fatídico: «Acabamos de recibir noticias de Seúl. A las 4.00 horas fuertes contingentes norcoreanos han cruzado el paralelo 38», le decían. «Sentí como un escalofrío», confesó en sus memorias el que sigue siendo eñ militar más conocido, admirado y condecorado del Ejército de Estados Unidos. La Guerra de Corea había comenzado.

Este episodio cruel y traumático en el que perdieron la vida más de 1,8 millones de personas y otro millón desapareció es el punto de partida de «Oda a mi padre», la sexta película del director Youn Jk. El filme. Un trabajo que muchos califican ya como el «Forrest Gump» coreano y que ha sido visto, hasta el momento, por 14 millones de personas.

La historia comienza en diciembre de 1950, con la promesa de un niño a un padre de que cuidará de la familia mientras él esté ausente. Marcha de su hogar, como le ocurrió a tantos otros hombres en Corea del Sur, para salvar a su mujer e hijos.

Epopeya generacional

Éste es el inicio de una poderosa epopeya generacional, tierna y emotiva, narrada a través del niño que, a lo largo de dos horas, se hace hombre, y más tarde anciano, manteniendo su compromiso durante más de 60 años. Un viaje en el tiempo que, partiendo de la memoria individual, construye la memoria colectiva del país en la segunda mitad del siglo XX.

Seis décadas cargadas de nostalgia en las que los personajes atraviesan la separación entre las dos Coreas, los tres años de guerra con sus casi dos millones de muertos y el millón de desaparecidos (incluido el padre del protagonista), una posguerra cruel, la oleada de inmigración a Alemania, la Guerra de Vietnam y, por último, aquellos reencuentros emitidos y organizados por la televisión coreana entre los supervivientes del conflicto.

«Oda a mi padre» es un largometraje ambicioso y espectacular que está tocando la fibra de los coreanos. Los 14 millones de espectadores que acumula la han convertido ya en la segunda película más taquillera de la historia del país. «Tocando la fibra sensible de manera descarada, aunque persuasiva, 'Gukjesijang' [título original] es un melodrama épico de Corea del Sur que captura más de medio siglo de la historia reciente a través de los ojos de un tendero de la calle», decía la crítica de «Los Angeles Times».

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