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«Garbancito de la Mancha», 70 años del primer largo de animación hecho en España

«Garbancito de la Mancha», 70 años del primer largo de animación hecho en España

El 23 de noviembre de 1945 se estrenaba de el primer largometraje español animado, que era además el primero en color de toda Europa

D�a 23/11/2015 - 12.01h

La fama de la animación española no es cosa de ahora ya que hace 70 años, en una pequeña productora: Balet y Blay, Arturo Moreno creó «Garbancito de la Mancha», la primera película de dibujos animados producida en España y la primera en color realizada en toda Europa.

Eran los años de la posguerra y los únicos dibujos animados que llegaban eran del otro lado del Atlántico. Por desgracia existen un número muy reducido de copias y su conservación no ha sido la más adecuada por lo que tanto el sonido como las imágenes no se encuentran en perfectas condicionesa pesar de ello tiene su encanto.

Es evidente que si comparamos esta película con las últimas producciones de Pixar o las realizadas por los excelentes profesionales españoles, existe un gran abismo; pero tiene una galería de personajes que cautivan por su sencillez.

«Garbancito de la Mancha» se estrenó en Madrid un 23 de noviembre de 1945 y un año después en Valencia. El largometraje tiene una duración de 98 minutos y parece que contó con un presupuesto de 3.089.000 pesetas, un dispendio para aquellos años.

La película fue todo un éxito tanto de público como de critica y obtuvo unos beneficios de entre dos y tres millones de pesetas de la época. Como dato curioso diremos que el celuloide se importaba de Inglaterra y los movimientos de los personajes se calculaban de manera artesanal mediante un cronómetro.

El padre de «Garbancito de la Mancha» es el ilustrador e historietista valenciano Arturo Moreno (fallecido en 1993, a los 84 años), que tras ver en el cine «Silly Symphonies» -una serie de cortos producidos por Walt Disney entre 1929 y 1939- le animaron a dar un paso hacia adelante y probar en el terreno de la animación.

Gracias a ese impetú se convirtió en el pionero de los dibujos animados en España y en numerosas ocasiones se le conocía con el calificativo del Walt Disney español.

Los ilustradores y animadores actuales le deben mucho ya que al margen del largometraje de «Garbancito», también es «culpable» de historietas como «Formidables trapisondas del Grumete Mick, el viejo Mock y el perro Muck»; así como su trabajo en la revista KKO, Pulgarcito y TBO publicaciones pioneras.

El largometraje que nos ocupa se trata de una adaptación del cuento de mismo título escrito por Julián Pemartín. Hay quien asegura que la historia -vista a los ojos de hoy- tenía exceso de moralina de aquellos complicados años, aunque el propio autor en más de una ocasión afirmó que «no tenía un fin propagandístico, sino simplemente entretener».

La música que acompaña la historia es de Jacinto Guerrero. «Garbancito de la Mancha» cuenta la historia de un niño huérfano y de buen corazón. Vive en su pueblo donde Manazas, Pelanas y Pajarón no dejan de hacerle la vida imposible. No todo es acoso Garbancito también tiene dos muy buenos amigos Kiriqui y Chirili... T

odo parece -más o menos tranquilo- hasta que llega a la localidad el gigante Caramanca con el objetivo de comerse a todos los niños y con esa intención secuestra a sus amigos.

Nuestro protagonista -que en su interior es todo un héroe- acude a salvar a sus amigos... pero no va solo ya que -además de tener una hada que le protege y que le ha dado el poder de convertirse en garbanzo siempre que lo desee- posee una espada mágica además de la fiel ayuda de su cabrita Peregrina.

Se trata de una historia simple con la eterna lucha entre el bien y el mal que sencillamente se convirtió hace ahora 70 años en el primer largometraje animado español y el primero en color en toda Europa. Una prueba más de que la marca España viene de lejos.

La fama de la animación española no es cosa de ahora ya que hace 70 años, en una pequeña productora: Balet y Blay, Arturo Moreno creó «Garbancito de la Mancha», la primera película de dibujos animados producida en España y la primera en color realizada en toda Europa.

Eran los años de la posguerra y los únicos dibujos animados que llegaban eran del otro lado del Atlántico. Por desgracia existen un número muy reducido de copias y su conservación no ha sido la más adecuada por lo que tanto el sonido como las imágenes no se encuentran en perfectas condicionesa pesar de ello tiene su encanto.

Es evidente que si comparamos esta película con las últimas producciones de Pixar o las realizadas por los excelentes profesionales españoles, existe un gran abismo; pero tiene una galería de personajes que cautivan por su sencillez.

«Garbancito de la Mancha» se estrenó en Madrid un 23 de noviembre de 1945 y un año después en Valencia. El largometraje tiene una duración de 98 minutos y parece que contó con un presupuesto de 3.089.000 pesetas, un dispendio para aquellos años.

La película fue todo un éxito tanto de público como de critica y obtuvo unos beneficios de entre dos y tres millones de pesetas de la época. Como dato curioso diremos que el celuloide se importaba de Inglaterra y los movimientos de los personajes se calculaban de manera artesanal mediante un cronómetro.

El padre de «Garbancito de la Mancha» es el ilustrador e historietista valenciano Arturo Moreno (fallecido en 1993, a los 84 años), que tras ver en el cine «Silly Symphonies» -una serie de cortos producidos por Walt Disney entre 1929 y 1939- le animaron a dar un paso hacia adelante y probar en el terreno de la animación.

Gracias a ese impetú se convirtió en el pionero de los dibujos animados en España y en numerosas ocasiones se le conocía con el calificativo del Walt Disney español.

Los ilustradores y animadores actuales le deben mucho ya que al margen del largometraje de «Garbancito», también es «culpable» de historietas como «Formidables trapisondas del Grumete Mick, el viejo Mock y el perro Muck»; así como su trabajo en la revista KKO, Pulgarcito y TBO publicaciones pioneras.

El largometraje que nos ocupa se trata de una adaptación del cuento de mismo título escrito por Julián Pemartín. Hay quien asegura que la historia -vista a los ojos de hoy- tenía exceso de moralina de aquellos complicados años, aunque el propio autor en más de una ocasión afirmó que «no tenía un fin propagandístico, sino simplemente entretener».

La música que acompaña la historia es de Jacinto Guerrero. «Garbancito de la Mancha» cuenta la historia de un niño huérfano y de buen corazón. Vive en su pueblo donde Manazas, Pelanas y Pajarón no dejan de hacerle la vida imposible. No todo es acoso Garbancito también tiene dos muy buenos amigos Kiriqui y Chirili... T

odo parece -más o menos tranquilo- hasta que llega a la localidad el gigante Caramanca con el objetivo de comerse a todos los niños y con esa intención secuestra a sus amigos.

Nuestro protagonista -que en su interior es todo un héroe- acude a salvar a sus amigos... pero no va solo ya que -además de tener una hada que le protege y que le ha dado el poder de convertirse en garbanzo siempre que lo desee- posee una espada mágica además de la fiel ayuda de su cabrita Peregrina.

Se trata de una historia simple con la eterna lucha entre el bien y el mal que sencillamente se convirtió hace ahora 70 años en el primer largometraje animado español y el primero en color en toda Europa. Una prueba más de que la marca España viene de lejos.

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