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J.J. Abrams, en «Star Wars»: el sueño de un niño hecho realidad
J.J. Abrams, durante la presentación de «Star Wars: el despertar de la fuerza»

J.J. Abrams, en «Star Wars»: el sueño de un niño hecho realidad

El director de «El despertar de la fuerza» tenía diez años cuando su padre le llevó a ver la primera película de la saga de George Lucas

D�a 18/12/2015 - 16.50h

La iconografía de «La Guerra de las Galaxias» ha empapado nuestra cultura. El mantra «que la fuerza te acompañe» se ha colado en nuestro vocabulario. Hollywood transciende con una franquicia firmada por George Lucas, que tuvo la idea con la intención de hacer al público más consciente de la importancia de vivir en el presente. Incluso aquellos que no han visto un solo episodio de «Star Wars» han oído hablar del lado oscuro o de Darth Vader. Esa fuerza que debe ir contigo, que te rodea y te une, que te obliga a concentrarte y permanecer alerta, que te conduce a la infancia, a ese inolvidable momento en que viste la galaxia por primera vez. La fuerza regresa a la gran pantalla haciendo historia, batiendo marcas.

Empecemos por uno de sus capítulos, concretamente el séptimo, que se estrena hoy siendo el mejor regalo cinematográfico de la navidad: «El despertar de la fuerza». Esta primera entrega de la nueva trilogía pertenece a la fábrica Disney, que compró Lucasfilms en 2012 por cuatro mil millones de dólares. Tras las cámaras de la película se sentó el director J.J. Abrams, mayordomo de lujo para la estética de Lucas. Como productora, la presidenta de Lucasfilms, Kathleen Kennedy. Los actores elegidos como protagonistas fueron un grupo de jóvenes desconocidos, mientras estrellas de la talla de Harrison Ford, Adam Driver, Óscar Isaac y Lupita Nyong?o aparecen como satélites alternativos brindando su talento y su fama a unos personajes inolvidables.

Pauline Kael, crítico de la revista «New Yorker», decía en 1977, cuando se estrenó el capítulo IV: «El filme es tan agotador como llevar a los niños al circo». Pero el escepticismo duró poco y los creyentes de la fuerza entendieron el sentido religioso que Lucas le dio a su criatura. «Me siento increíblemente afortunado de formar parte de este proyecto. Creo que hablo por todo el equipo cuando digo que no fue un trabajo, sino una gran aventura. Yo siempre he sentido verdadera devoción por esta franquicia y he disfrutado realizando este episodio mucho más de lo esperado. Honestamente ha sido un honor para mí», explicaba Abrams en la presentación del filme en Anaheim. El director tenía diez años cuando su padre le llevó al cine a ver «La Guerra de las Galaxias» y, como dijo en el estreno, «fue una gran idea». Este niño, confundido por caer cautivo de una historia del futuro que empezaba diciendo «hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana» encontraría en ese momento la razón de su vida, su pasión por dirigir.

El bien y el mal

Para algunos, incluido el mismo Abrams, el universo galáctico de la saga ha evolucionado al mismo tiempo que sus propias vidas con las novelas, los cómics, la serie animada, las películas o los videojuegos. Los admiradores de este universo han conectando de manera poderosa con su mitología. «No soy alguien que entienda la ciencia de la fuerza. Para mí, 'La Guerra de las Galaxias' no fue nunca ciencia-ficción, sino una historia espiritual. Oír a Obi-Wan Kenobi decir «la fuerza que nos rodea, nos une» no fue un juicio sobre la identidad, fue descubrir un mundo al que yo podía entrar, aquello que yo veía no era científico, sino espiritual. De la mano de George Lucas, padre de la galaxia, reconocimos la importancia del bien y el mal, la delgada línea que separa la luz y el lado oscuro, el remordimiento y la redención de Kenobi, el coqueteo bromista de Han Solo y la princesa Leia, y entendimos lo aterrador que debe ser descubrir que Darth Vader es tu padre» admite Abrams. El realizador es un fiel sirviente de la tonalidad de la primera trilogía, mientras intenta alejarse de los errores de Lucas con la segunda entrega de precuelas, donde lo humano y lo digital se creó dentro de un valle enlatado. Pero Abrams rinde homenaje a Lucas, al hombre que lo empezó todo y que ha dejado de estar involucrado en el futuro de la galaxia. «Ya lo he dicho en otras ocasiones y no me canso de repetirlo, no estaríamos aquí sino fuera por George Lucas».

Es emocionante ver y escuchar objetos familiares que amamos, que meticulosamente fueron concebidos para darnos un universo distinto, desde el zumbido inconfundible de los sables laser, la forma de pisar de los androides blancos, la voz y la máscara de Darth Vader, R2-D2, o la actitud pasota del cowboy del espacio, Han Solo. La mano de Abrams ejecuta el guión de Lawrence Kasdan, el mismo escritor que firmó el libreto de «El Imperio Contraataca», donde volvemos al futuro de un pasado lejano con los nuevos héroes, villanos y criaturas del espacio que se encargarán de mover la saga hacia delante.

Mantener el secreto

Obsesionados con guardar el secreto de la trama, el estudio y los productores decidieron no mostrar la película a los medios, ni ser demasiado explícitos en los tráiler que presentaban. «Desde el principio hemos respetado a los seguidores. Los admiradores de la franquicia han sido quienes pidieron que mantuviéramos la sorpresa. Vivimos en un mundo en el que cuesta sorprender al público porque cuando van al cine saben todos los detalles de la historia que van a ver. A ellos hemos dedicado el filme y por esos fans que querían entrar en la sala y quedar genuinamente sorprendidos hemos cuidado de la mejor forma posible el secreto de la trama. Este es nuestro regalo de navidad para todos ellos», terminaba diciendo Kathleen Kennedy.

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