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«Sufragistas»: Una lucha olvidada

«Sufragistas»: Una lucha olvidada

El encarcelamiento, la violencia y las tácticas de persuasión que se utilizaron contra las mujeres que peleaban por su derecho al voto, aunque lo más sorprendente del filme sea la vergüenza social que las rodeaba

Día 19/12/2015 - 12.49h

Entre Audrey Hepburn y Cate Blanchett se encuentra la actriz Carey Mulligan. Su nominación al Oscar por «Una Educación» no sorprendió a nadie y muchos la coronaron como la nueva Audrey Hepburn. De hecho, la actriz ha robado a Keira Knightley el título de la «it» británica del momento. «Estoy asombrada con lo que está ocurriendo en mi vida en estos dos últimos años» explica con sinceridad. Mulligan es hija de un administrador de hoteles de Westminster que, cuando ella era muy pequeña, trasladó a su familia a Alemania. Allí, Carey participaba en las obras teatrales de su escuela en Dusseldorf. Al volver a Gran Bretaña, aunque sus padres querían que estudiara en la universidad, se las ingenió para conseguir un papel en «Orgullo y Prejuicio», protagonizada por Keira Knightley, y comenzó a hacer teatro en Londres.

Filme de época

Fue su actuación en el clásico de Chejov, «La Gaviota», la que llamó la atención de los productores de Hollywood. Esta semana estrena en España «Sufragistas», un filme de época que ha tardado tanto en gestarse como las mujeres protagonistas en conseguir que su voto contara en la sociedad. «Esta es la primera vez en la historia que alguien se atreve a contar lo que ocurrió en realidad», explica Mulligan. Dirigida por Sarah Gavron, escrita por Abi Morgan y protagonizada por Carey Mulligan, Helena Bonham Carter y Meryl Streep, la cinta es una dedicatoria a la causa femenina que luchó por sus derechos en los años 20. «Todas nosotras hemos sentido la enorme responsabilidad de contar bien la historia, de hacer justicia y honrar a estas mujeres, porque sin ellas nuestras vidas serían distintas», explica la actriz. «Sufragistas» cuenta el encarcelamiento, la violencia y las tácticas de persuasión que se utilizaron contra las mujeres que peleaban por su derecho al voto, aunque lo más sorprendente del filme sea la vergüenza social que las rodeaba. «Tengo que reconocer que me gusta representar mujeres fuertes, interesantes. Historias que me ponen nerviosa. Cuando leo un guión y pienso «esto no lo puedo hacer yo» es cuando realmente quiero participar en ese proyecto. Me gusta combinar reto e imperfección a la hora de elegir un papel, porque como actor lo más importante es crecer y aprender de los personajes».

Discreta con su vida privada, Carey dio a luz hace dos meses a una bebé, Evelyn, fruto de su matrimonio con el cantante Marcus Mumford. «Yo no me siento famosa a todas horas, ni vivo sobre unos tacones preocupada de cuando va a venir un fotógrafo a tomarme una instantánea. Mi vida no se reduce a mi imagen pública. Trato de mantener una existencia sencilla, haciendo lo mismo que he hecho siempre. Estoy contenta promocionando proyectos como este, y eso es lo que realmente me interesa».

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