ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
La agencia Efe regala a los Goya una exposición fotográfica por sus 30 años
Borau muestra sus manos blancas contra ETA, en repulsa por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, en la gala de 1998

La agencia Efe regala a los Goya una exposición fotográfica por sus 30 años

Goyas con mordiscos, goyas por los aires, goyas con besos apasionados o goyas acunados protagonizan las 30 fotografías de la historia de los premios que estarán el sábado en la gala

Día 07/02/2016 - 02.46h

La Agencia Efe arropará este año los pasillos del hotel Marriott Auditorium de Madrid, donde se celebra la gala del 30 aniversario de los premios Goya, con una treintena de enormes fotografías, una por año, seleccionadas con mimo y con rigor por la Academia del Cine y los expertos de Efe.

Una simbiosis que refrescará la memoria de muchos de los asistentes y emocionará a los fotografiados, quienes forman ya parte de la historia del cine español.

Pedro Almodóvar, Concha Velasco, Carmen Maura y Penélope Cruz, son las caras más repetidas; y hay goyas con mordiscos, goyas por los aires, goyas con besos apasionados y goyas acunados, como la hermosa imagen de Icíar Bollaín meciendo a su «cabezón» como si fuera un bebé en 2004, uno de los siete que tuvo «Te doy mis ojos», firmada por Manuel Hernández de León, Premio Nacional de Periodismo de 1981.

La Agencia Efe guarda en sus fondos miles de fotos relacionadas con el cine; «de las primeras ediciones de los Goya quizá haya menos, pero del resto guardamos una media de doscientas por gala», afirma Toñi Pascual, coordinadora de la muestra.

«El año pasado celebraron con nosotros el 75 cumpleaños de la Agencia Efe y éste año será Efe quien celebre con ellos sus treinta galas. Los Goya -apunta Pascual- son una parte importante de nuestra propia andadura, por ello, nuestra intención es que, dentro del futuro museo de Efe, haya un espacio sólo para fotos de cine».

Una alfombra en blanco y negro

Porque se trata de fotos que son la historia del cine español, pero también son testigo de momentos apasionantes en la vida del país. Como aquella protesta, manos alzadas pintadas de blanco, con la que el presidente de la Academia en 1998, José Luis Borau, sumaba al mundo del cine contra el terrorismo.

«Recuerdo esa foto casi más por lo que no sale, porque los espectadores también alzaban sus manos blancas en silencio. Fue muy emocionante», apunta su autor, Ángel Millán, que obtuvo con ella el Premio a la mejor fotografía periodística del año.

Millán, uno de los «foteros» más veteranos de Efe, ya jubilado, recuerda que en los ochenta y noventa el glamur brillaba por su ausencia, «es que no había ni alfombra roja», dice, y añade que las estrellas de aquellos primeros años eran siempre españolas: Concha Velasco, Alfredo Landa, Tony Leblanc, Fernando Rey y Paco Rabal, más «actorazos» que «gente guapa».

Hoy, el joven fotógrafo Andrés Ballesteros aporta cinco fotos a la exposición, entre ellas, la última en llegar, la muestra de 2015, que recoge un plano general del escenario justo cuando el público aplaude el número inicial «Resistiré» que reunió a una veintena de actores.

«Creo que este año Mario Vargas Llosa va a ser el principal objetivo en el escenario, aunque fuera probablemente lo sea su pareja, Isabel Preysler», comenta el fotógrafo, que siempre ha cubierto la gala desde el interior del auditorio.

Muy distinto el orden que reina dentro del caos que se vive fuera, coinciden en admitir muchos de ellos, donde las alfombras rojas, los photocall o espacios para los posados y la competencia con las cámaras de televisión, y ahora también, con otros dispositivos más populares, les obliga a defender su hueco.

Tony Albir estuvo en Barcelona en 2000 la primera y única vez que los Goya se celebraron allí, él fuera, Andreu Dalmau, dentro. La foto de aquel año mostraba a Pedro Almodóvar saludando al Príncipe Felipe, hoy Rey, con los premiados tras ellos.

«Recuerdo que fue muy emocionante -recuerda Dalmau- cuando todos en el patio de butacas, espontáneamente, se pusieron a cantar el cumpleaños feliz al príncipe; él me pareció sorprendido de verdad».

Este sábado, cuando todo termine y los premiados puedan pararse a brindar por el cine, lo harán mirando las fotos de Efe, un pasado que ya espera la siguiente imagen. Y puede ser cualquiera de ellos.

Comentarios