ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Crítica de «La ley del mercado» (**): Vincent Lindon, el salvador

Crítica de «La ley del mercado» (**): Vincent Lindon, el salvador

Stephané Brizé elude cualquier ánimo de sutileza para pintar su cuadro, por otra parte puro pan duro de cada día

Día 11/02/2016 - 17.24h

El interés claro, nítido, del director Stephané Brizé es la denuncia del desamparo laboral en nuestra sociedad atravesada de crisis económica, y para ello no repara en gastos: elude cualquier ánimo de sutileza para pintar su cuadro, por otra parte puro pan duro de cada día. Su personaje es un hombre que ha pasado ya los cincuenta y que lleva en su cara el tatuaje de la desolación del desempleo (su situación familiar, sin entrar en detalles, sería desoladora aún con empleo).

A este personaje le da mucho más que vida, le da sentido, profundidad, derrota y eso que ahora ya no se puede decir más que con la palabra «empatía», el actor Vincent Lindon, capaz de reducir afortunadamente a polvo todo el aliño de consigna poco trabajada y de cartelería tópica con que Brizé embadurna una trama tan actual como abrumadora. Le premiaron a él en Cannes como actor, y muy justamente por armar una película tan decidida a desarmarse en subrayados y en un tono de pretenciosa seriedad más empeñado en escucharse que en que lo escuches.

La cámara es naturalista, desatenta a la emoción (a procurarla, al menos) y como satisfecha de haber encontrado lo evidente; aunque, en realidad, tiene la dureza que tiene su terrible historia sobre la dignidad y el trabajo. Un film social, en otro estilo de los de, por ejemplo, Ken Loach, más sentimentales y adornados, pero igualmente preocupado por ofrecer una mera fotografía de los afueras y no un radiografía de los adentros.

Dirección: Stéphane Brizé. Con: Vincent Lindon, Yves Ory.

Comentarios