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Hermanos Coen: «Hollywood está más interesado en hacer dinero que propaganda»
Los hermanos Coen, en la Berlinale

Hermanos Coen: «Hollywood está más interesado en hacer dinero que propaganda»

Los míticos hermanos estrenan «Ave César», en lo que quiere ser una recreación del añorado Hollywood de los años 50

Día 19/02/2016 - 16.19h

En Hollywood la única religión es el poder y en la ultima cinta de los Coen, «¡Ave César!», se retrata esencialmente esa actitud. Con George Clooney como protagonista, y ya van unas cuantas películas donde los Coen torturan a Clooney con su humor irreverente, «¡Ave César!» es sensacional, símbolo inequívoco del talento de esta pareja de hermanos. Hollywood ha sido objeto de sátiras desde sus comienzos y el incisivo humor de los Coen, que no suelen reírse de su industria, ha dejado en evidencia al absurdo star system implementado en la industria desde los años 50. Que Joel y Ethan escojan a una estrella como Clooney para reírse de una estrella, Baird Whitlock, es una contradicción absurda y deliciosa. Para hablar con ellos fuimos a Berlín, donde en el hotel De Rome, tuvimos oportunidad de entrevistarlos en exclusiva para ABC.

¿El hecho de que trabajen siempre con los mismos actores es por un sentimiento de seguridad?

-Ethan Coen: Son actores sensacionales, fáciles, de otro modo no querríamos repetir. Pero a veces, cuando escribes, piensas en los personajes identificándolos con ciertos actores.

-A Clooney siempre le escriben personajes estúpidos.

-E. Coen: Sí. No nos preguntes por qué, pero es así.

-Joel Coen: Disfrutamos viendo a George dentro de este tipo de papeles.

-Parece que imaginan a Clooney siempre en situaciones incómodas

-J. Coen: Hasta cierto punto sí. Es un tipo atractivo al que no quieres mostrar siendo inteligente (se ríe). Él se divierte haciéndolo. Clooney tiene un gran sentido del humor y la mayoría de los directores con los que trabaja no explotan su aspecto cómico. Nosotros, desde que empezamos a trabajar con él, hemos destapado su tarro de las esencias cómicas. Tienes que ser un gran actor para poder interpretar personajes tan tontos como los suyos en nuestras películas. Clooney tiene muy poca vanidad de estrella de cine, se divierte haciendo este tipo de películas y nos divierte a nosotros que le vemos.

-La película abre con una confesión religiosa

-E. Coen: Sí. Es un personaje católico importante en la película.

-¿Cómo los Kennedy cuando estuvieron en Hollywood?

-J. Coen: No, no creo que Kennedy se enfrentara a estos problemas (se ríe). Él estaba muy seguro de sí mismo. Nuestro personaje es mucho más fiel a su familia que lo fueron los Kennedy.

-Consiguen superarse con cada película. ¿Su tinta no se seca?

-E. Coen: Cuando terminamos una película lo que queremos es hacer otra completamente diferente a la anterior, porque cada proyecto se lleva un año o un año y medio de nuestras vidas.

-J. Coen: Cada película es una reacción negativa a la anterior.

-Hollywood ha cambiado mucho desde los años 50 que se muestran en «¡Ave César!». ¿Cuánto se ha transformado desde que empezaron a trabajar?

-J. Coen: Hollywood siempre está cambiando, y lo hace en reacción a los cambios de los mercados. La industria intenta explorar nuevas fórmulas para comercializar sus películas. Cuando nosotros empezábamos el vídeo estaba en auge, luego llegó el DVD y después las películas americanas descubrieron que los mercados foráneos eran tan importantes como el doméstico, llegando incluso a eclipsarlo.

-¿Eso ha cambiado su aproximación al trabajo?

-J. Coen: No, porque ya estábamos establecidos cuando surgió ese mercado. Nuestra forma de trabajo se ha mantenido, aunque eso no quiere decir que no vaya a cambiar en el futuro, porque Hollywood hoy en día recibe un tipo de financiación completamente distinta .

-Ustedes también se han convertido en guionistas para otros proyectos como «El Puente de los Espías».

-J. Coen: Llevamos tiempo escribiendo para otros directores, pero en este caso era un proyecto de Spielberg y sólo dimos unos toques a un guión ya escrito.

-¿Sienten alguna fascinación con los años 50 y la edad de oro de Hollywood?

-J. Coen: No es una fascinación particular. Este filme ocurre en 1951 porque queríamos que George fuera secuestrado en el rodaje de una gran producción bíblica y en aquella época se grababan historias épicas, como «Quo Vadis».

-E. Coen: Sí. Entonces era cuando se producían esas enormes películas, el principio del fin de esa edad dorada.

-¿Es una película contra la propaganda de Hollywood?

-J. Coen: No. No hemos tratado de convencer a nadie de nada con este filme.

-E. Coen: Es cierto que las películas bíblicas intentaban enviar un mensaje, pero lo hacían de una manera tan pomposa, tan decadente, que los mensajes eran casi irrisorios. En Hollywood siempre han estado más interesados en hacer dinero que en hacer propaganda.

-Ayer se molestaron cuando les preguntaron por los refugiados. ¿Cree que el periodista estaba fuera de lugar?

-E. Coen: Sí, fue una pregunta estúpida.

-J. Coen: Creo que estaba mal guiada porque distorsiona la idea de cómo los guionistas o directores crean historias. Uno no se sienta en la mesa pensando: 'Tengo que hacer una película sobre la crisis de los refugiados'. No funciona así.

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