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El «deshielo» entre EE.UU. y Cuba transforma la isla en un plató de cine

Varias producciones, incluyendo la próxima entrega de «Fast&Furious», eligen la isla para rodar, pese a las carencias y otros problemas que aún pone el régimen

Día 22/02/2016 - 11.17h

El «deshielo» de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos va teniendo signos externos de que las cosas van cambiando y de que nuevas oportunidades se abren para los negocios, también para el de la industria audiovisual.

Uno de estos últimos signos ha sido la decisión de la cadena estadounidense Showtime de rodar en La Habana el último capítulo de la quinta temporada de la exitosa serie «House of Lies».

Se trata del primer episodio de un programa de televisión estadounidense que se filma en Cuba en más de medio siglo. Pero seguro que no será el último.

Y es que, el pasado 6 de enero, Universal Pictures anunció que está en trámites para obtener la aprobación de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba con el fin de rodar en la isla «una parte» de la octava entrega de la saga de «Fast and Furious», protagonizada por Vin Diesel.

Titulado «No es fácil», el episodio cubano de «House of Lies» se enfoca en los esfuerzos del equipo del capitalista Marty Kaan, personaje interpretado por el actor Don Cheadle, por aprovechar el mercado emergente cubano, pero las cosas no salen según lo planificado.

Hasta hace poco, Cuba estaba fuera del alcance no solo de los equipos de filmación estadounidenses sino también para los propios ciudadanos norteamericanos.

La Cuba que Estados Unidos veía en los cines y en la televisión era ficticia. Por ejemplo, las escenas de La Habana en «El Padrino Parte II», donde Michael confronta a Fredo, su hermano traidor, en realidad fueron filmadas en la República Dominicana, mientras que en «Miami Vice», cuando su protagonista, el agente Sonny Crockett, viaja a Cuba en una lancha de alta velocidad para tomar unos mojitos, la acción se filmó realmente en Uruguay.

Aunque el embargo comercial sigue en vigor, una actitud más relajada hacia Cuba ha animado a los equipos de cine y televisión a intentar filmar en la isla, señalaba recientemente la CNN.

«No hay un solo día en el que no me reúna con un cliente potencial de Estados Unidos», dijo a New York Times Oscar Ernesto Ortega, dueño de El Central Producciones, que realiza videos musicales, comerciales y documentales para clientes como el grupo puertorriqueño Calle 13 y Red Bull Media House.

No obstante, la situación de precariedad que existe en la isla caribeña, donde todavía es difícil encontrar según qué productos, puede dificultar que haya todavía muchos proyectos que elijan Cuba para los rodajes.

Al respecto, Bob Yari, el director de «Papa», una película a estrenarse próximamente sobre Ernest Hemingway, la cual fue filmada en Cuba, dijo a CNN que el rodaje «fue bastante difícil» por la falta de infraestructura, instalaciones y equipo, a lo que se uniría el diferente ritmo al que están acostumbrados a trabajar los profesionales cubanos.

Además, los trámites burocráticos que exige el gobierno de EE.UU, el tener que pasar por los censores cubanos y problemas logísticos, como que la mayoría de las tarjetas de crédito no funcionen en Cuba, pesan también en el lado negativo de la balanza.

Pero la belleza y los lugares que ofrece Cuba para rodar series o películas no pasan inadvertidos para productores y directores. «Definitivamente es bastante cinemático, los lugares donde se realiza la filmación son tan escénicos. Esperarías que hubiera más equipos aquí, si eso funciona para los gobiernos. Este es un lugar que merece ser puesto en el escenario mundial», dijo el actor Don Cheadle a CNN.

Y de momento la televisión Starz (Outlander) producirá «Santería», ambientada en Cuba y su entorno religioso, mientras que el cantante, músico y compositor británico de heavy metal Ozzy Osbourne viajó en enero a Cuba para grabar un proyecto con el History Channel.

Sin embargo, y según The New York Times, a algunos cineastas cubanos les preocupa que su gobierno abra los brazos a Hollywood. «Es grandioso que la gente de Hollywood quiera venir a Cuba, pero nos sorprende en un mal momento», dijo el director cubano Carlos Lechuga al rotativo neoyorquino. «Tenemos historias qué contar y por ahora, no sentimos que podamos hacerlo», lamentó.

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