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¿Qué es el dispositivo «The Screening Room» por el que se han enfrentado Scorsese y Nolan?

¿Qué es el dispositivo «The Screening Room» por el que se han enfrentado Scorsese y Nolan?

Posibilita ver películas de cine en casa, el día del estreno, de manera legal. Se han creado dos bandos de directores afamados que han confrontado: ¿qué tiene de malo este sistema?

Día 21/03/2016 - 10.37h

Una de los tantos quebraderos de cabeza derivados de la piratería a granel posibilitada por internet es que es posible ver las películas que están en el cine desde el ordenador de tu casa (a veces, eso sí, con una calidad muy baja tanto de imagen como de sonido). Pero este perjuicio para la industria del cine puede que sea resuelto con un nuevo sistema de distribución llamado «The Screening Room» que quiere llevar el estreno de manera legal a tu casa.

Eso, películas de cine en casa, el mismo día del estreno y de manera legal. Gracias a Sean Parker, el cofundador de Napster, podría ser posible. Este visionario de la industria del entretenimiento trabaja en este peculiar dispositivo que podría cambiarlo todo. La idea es crear un sistema de distribución completamente legal para casa, que eliminaría el tiempo de espera entre «ventanas de distribución». Además, sus creadores aseguran que contaría con un sistema estricto y seguro antipirateria, explica Variety, que impediría que los usuarios creasen copias digitales y las volcasen en internet.

Barato no será, al menos en sus comienzos. El decodificador de señal para utilizar «The Screening Room» costará unos 150 dólares. Y eso no es todo, por cada película habrá que pagar 50 dólares y el usuario sólo podrá verla durante 48h después de haber pagado, de forma similar a los actuales videoclubs online. Es decir: todo será mucho más caro que ir a ver de forma individual una película al cine.

La explicación de estos precios es que «The Screening Room» no solo ha sido ideado para cambiar el sistema y adaptarse a la coyuntura actual, sino también para contentar a todos los actores actualmente involucrados en la industria: desde las productoras, a las distribuidoras, pasando por los negocios físicos que perderían clientes. De esta forma, de los 50 dólares por alquiler, según explica la compañía, el 40% (20 dólares) irán a las salas de cine y el 20% (10 dólares) a las compañías cinematográficas.

Sin embargo, los precios parecen demasiado altos para convencer al público. ¿50 euros por ver una película en casa? ¿Quién se juntaría con 5 amigos para que esto le sea rentable en casa, en lugar de ir al cine y evitar, además, tener que comprar un dispositivo que cuesta 150 dólares? Caro parece, pero, como ocurre con tantos otros dispositivos tecnológicos, el precio puede ir gradualmente bajando... y de ahí que haya cierto miedo y un Hollywood dividido a este respecto.

El dispositivo lo respaldan directores la talla de Steven Spielberg, Martin Scorsese, Brian Grazer, Peter Jackson, Ron Howard y J.J. Abrams. Pero más allá de las a priori lógicas reticencias de actores de la industria actual como diversos estudios y, especialmente, las distribuidoras, hay otras vacas sagradas del séptimo arte que tampoco ven con buenos ojos eso de los estrenos en casa. Así, en el bando contrario tenemos a Christopher Nolan, que ha sido el último en apuntarse al carro contrario al asunto, junto a James Cameron y su socio, el productor Jon Landau, que ya mostraron su oposición a este sistema.

«Sería difícil expresar la gran importancia que supone el estreno en cines exclusivo en nuestra industria de forma más convincente de la que lo hicieron Jon Landau y James Cameron hicieron», escribió en un correo electrónico a Variety. En un comunicado emitido por Landau, en nombre suyo y de Cameron, el productor afirmó que ellos siguen «comprometidos con la sagrada experiencia en las salas de cine».

«Para nosotros, tanto desde el punto de vista creativo como financiero, es esencial para las películas sea en los cines donde exclusivamente se estrenen. No entendemos por qué la industria querría ofrecer al público un incentivo para saltarse la mejor forma de experimentar el arte por el que tan duro trabajamos», señalaba el comunicado.

Los que están a favor del prodigio defienden que se ampliará la audiencia de las películas al atender a personas que de otro modo jamás irían al cine a ver las películas. Y también argumentan que aunque parece un precio desorbitado, si se junta un grupo de gente será más barato que ir al cine, además de ahorrarse problemas de tráfico, de contratar a un hipotético canguro, además de que las palomitas las haces en el microondas.

El principal escollo para este nuevo dispositivo tecnológico estriba, según «Vulture», en que es completamente dependiente de tener un acuerdo con las grandes productoras de películas para poder emitirlas a traves de este canal. Porque, como bien están viendo, si van a cobrar un dinero tan alto tendrán que disponer un catálogo con las películas más taquilleras, de superhéroes, de animación, etc... y aquí está la clave para ver si este proyecto puede ser viable o no.

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