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Excrementos de mantequilla de cacahuete y chocolate, y otros trucos visuales de cine

Excrementos de mantequilla de cacahuete y chocolate, y otros trucos visuales de cine

La lluvia que caía sobre Gene Kelly contenía leche además de agua. La sangre se hace de muchos modos, salvo Tarantino, que utiliza la de verdad, la cocaína es en realidad un compuesto vitamínico

Día 04/04/2016 - 10.47h

Salvo en algunas famosas películas donde lo que se está viendo en pantalla es absolutamente real (la sangre de DiCaprio en «Django Desencadenado») la práctica totalidad de penalidades que los actores han de sufrir en pantalla son solamente efectos especiales.

Algunas escenas especialmente desagradables han sido explicadas con celeridad ante la curiosidad suscitada. ¿hubo de saltar el pequeño que interpreta al protagonista «Slumdog Millionaire» (papel que hace Dev Patel como adulto) sobre un montón de excrementos como lo hace su personaje, Jamal? Obviamente no. pero el realismo logrado requería de explicación. Estaba hecho con una mezcla de mantequilla de cacahuete y chocolate.

La mantequilla de cacahuete es también un ingrediente útil para elaborar sangre falsa. Recurso que no hace falta a Tarantino, que ha confesado en alguna ocasión que ha utilizado sangre real, procedente de bancos de sangre, para alguna escena de sus (por lo general sangrientas) películas. Pero lo normal es que el líquido rojo que ha de hacer realista la tragedia se fabrique con sirope de arce, salsa barcabacoa, tomate, soja o remolacha.

Lluvia, cristal, cocaína...

Otra de las anécdotas menos conocidas y en apariencia bastante innecesaria es el material añadido al agua para hacer de la lluvia bajo la que cantabaGene Kelly tuviera aspecto de pesada e intensa tormenta: leche. En realidad este efecto es bastante innecesario y fue una licencia excepcional. La lluvia, cuando no es natural, se logra ya con agua pura a través de una especie de duchas gigantescas capaces de regular la intensidad del chaparrón que se desea.

Tampoco han de drogarse involuntariamente porque su personaje deba hacerlo, como ya contamos en su día, la cocaína y otras sustancias que vemos aspirar a los actores es un suplemento alimenticio. Ken Finn, especialista en producir drogas falsas para las películas, concedía una entrevista a «Hopes & Fears» en la que explica cómo es el mecanismo de tan elaborado proceso.

«Durante años hemos estado experimentando y no sirve cualquier polvo blanco. El azúcar en polvo, por ejemplo, es muy pegajosa, mientras que la harina forma grumos, lo que resulta muy incómodo para el actor. Por ello desde hace décadas usamos Inositol, un complejo de vitamina B. De hecho, durante mi investigación descubrí que algunos narcotraficantes cortan [o mezclan] la cocaína con este compuesto para hacerla rendir más».

Aunque hoy en día la química ha facilitado mucho la labor, el vidrio de azúcar facilitó durante años efectos por otra parte absolutamente irreales (cualquier persona que atraviese un cristal ya sea solo o sobre un vehículo verá como la inercia mantiene los pedazos en su lugar mientras su piel se corta a toda velocidad en su trayecto). La mezcla de aceites, incluso mantequillas con azúcar ha servido en cientos de películas para simular espejos y botellas rotas sobre manos y cabezas. Curiosamente, este sistema (no completamente inocuo si no se golpea con mucha fuerza, ya que la mezcla resiste compactándose golpes pequeños) ha servido a muchos realizadores para hacer otro vistoso efecto: el de cristal fundiéndose, toda vez que el simple contacto con el agua hace que se derrita. La fórmula de fabricación casera es fácilmente hallable en internet.

En cuanto a las bebidas, el efecto es sencillo. Tés o aguas coloreadas imitan a la perfección el color y textura de algunas bebidas alcohólicas. En este caso, dado que el efecto a bote pronto es menos pernicioso, no son pocas las anécdotas históricas de actores que optaron por ingerir la bebida real y así dar realismo a escenas donde la ebriedad no era fingida.

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