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Tribus indígenas contra grandes empresas: dos mundos, dos visiones, un conflicto

Tribus indígenas contra grandes empresas: dos mundos, dos visiones, un conflicto

El documental «When two worlds collide» refleja la lucha fratricida entre un líder indígena y el expresidente de Perú Alan García y las dos visiones enfrentadas ante el futuro de un país

Día 09/05/2016 - 22.53h

«La Tierra es algo que te han prestado, y es nuestro deber entregarla a las futuras generaciones en las mejores condiciones». La frase es del líder indígena Alberto Pizango, que defiende a las tribus del Amazonas de Perú y el desarrollo sostenible en el país. «El hallazgo de esta reserva [de petróleo] en la selva garantiza el futuro del Perú». La frase es de Alan García, expresidente del país que firmó con Estados Unidos un acuerdo de libre comercio que permitía a las grandes compañías instalar fábricas en medio de la selva. Dos visiones de futuro, de un legado, que se contraponen en el documental «When Two Worlds Collide», que proyecta este viernes y sábado la cineteca de Madrid dentro del ciclo Documentamadrid.

Las protestas de los indígenas fueron salvajes tras conocerse las decisiones del presidente en 2011: 60 días de manifestaciones, la ocupación de una estación petrolífera de PetroPerú y la proclamación de la insurgencia ante el estado de derecho (sólo acataremos las leyes indígenas). Protestas que acabaron con represión y sangre: 23 policías muertos y uno desaparecido, 10 civiles fallecidos y 205 personas heridas.

La irrupción de empresas petrolíferas en el Amazonas fue salvaje tras las reticencias de los indígenas: zonas de vegetación totalmente cubierta bajo un manto de «chapapote» negro que, cuando sube el nivel del agua, deja a los árboles teñidos de negro. Peces y animales muertos. Indígenas con altos niveles de plomo y cromo en la sangre y un médico rural que no da abasto y apenas tiene tiempo para denunciar los daños que están sufriendo las poblaciones que atiende.

Sangre y petróleo

«When Two Worlds Collide» no proyecta sólo la parte del conflicto donde hay manchas de sangre y petróleo. A nivel visual, intercala imágenes de gran belleza de la selva con otras de puro reporterismo de las manifestaciones y las fábricas; y también con la frialdad de las intervenciones de los políticos. Es aquí donde también se contraponen los universos, en cómo los medios tratan a ambos líderes. El amarillismo y la selección de muertos «de primera y de segunda».

Una de las escenas más explícitas de la diferencia del trato en los medios llega en una televisión de Lima donde Alberto Pizang es entrevistado. Ocurre días después de la ocupación de la estación petrolífera y de los rumores de que la capital puede sufrir apagones a causa de la ocupación. «Ustedes están poniendo en riesgo a todo el país», dice la presentadora. «Somos peruanos, somos ciudadanos y tenemos derecho a la protesta», responde el líder indígena. «El país no puede parar por ustedes, yo no me voy a quedar sin luz, ni nadie que viva acá en la ciudad, porque ustedes tengan un problema que no pueden solucionar». Ese «problema» era la pérdida de sus tierras.

«When two worlds collide» no cae en la trampa de la subjetividad. No emite opiniones ni trata de manipular ofreciendo sólo una parte. De la misma manera que cuenta los errores de los «oficialistas», desgrana los actos terroristas de los indígenas, que durante la ocupación de la petrolera secuestraron y ejecutaron a 18 policías.

Los directores del documental, Heidi Brandenburg y Matthew Orze, no se olvidan de las víctimas de uno y otro lado. Y escuchan su voz, una voz de entendimiento y perdón, como el de la mujer de uno de los policías asesinados, que llama a perdonar a «sus hermanos indígenas» porque no conocían «la bondad» de su marido muerto. También las voces de otros indígenas que abogan por el desarrollo y el entendimiento, que llama héroes a los policías fallecidos y piden perdón por los actos de sus compañeros en la defensas de sus tierras. «When two worlds collide» evidencia al final que la colisión de los mundos no es tal. Sólo el choque de los políticos manejando a quien representan.

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