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Affleck: «Tras 'Triple 9' nunca más volveré a cabrearme con un policía por una multa»

Affleck: «Tras 'Triple 9' nunca más volveré a cabrearme con un policía por una multa»

El actor nos cuenta su experiencia junto a la Policía de Los Angeles, con quienes se preparó el papel con el que protagoniza la cinta de John Hillcoat

Día 06/05/2016 - 14.25h

Matt Cook es un prometedor guionista de Hollywood con un corto pero interesante historial a sus espaldas. Cook estuvo en el ejército y cuenta que un día estaba realizando un viaje en coche por el desierto con un amigo suyo, un policía secreta antinarcóticos (sí claro, también los de antinarcóticos tienen amigos, ¿qué se pensaban?). Cook le contó batallitas de guerra y el policía de Phoenix le contó una llamada que tuvo mientras estaba de servicio. Era un código 999. Cook, como mucha gente, no sabía qué era. El policía le contó que es el código de mayor prioridad para la policía. Si un agente recibe un disparo durante un tiroteo se lanza un código 999 y todos los policías dejan lo que están haciendo para acudir donde se produzca dicho tiroteo y capturar al responsable.

Interesado, Cook le preguntó qué pasaba con el resto de la ciudad. El de narcóticos le contestó: «Pues que se queda sin policía». La historia se quedó grabada en la cabeza de Cook y a partir de esa premisa empezó a escribir «Triple 9». Le salió una historia muy oscura y cruda, una trama que requería a un director a la altura. Uno que cumplía las características era John Hillcoat, que había filmado relatos tan duros como «La propuesta», un western brutal estrenado en 2005, o la demoledora «The road», donde el australiano rodó al borde del vómito y donde Viggo Mortensen alcanzó, una vez más, matices magistrales como actor.

Hillcoat asegura que ante todo buscó la autenticidad, lo que le llevó hasta la unidad de la policía de Atlanta especializada en bandas: «Nos acompañaron y asesoraron durante todo el rodaje, explicándonos las cosas que pasan, y no pasan, en la calle. Visitamos muchos barros donde viven las bandas». El filme también recrea la agresividad policial, tan de moda hoy en día en Estados Unidos: «En los últimos años muchos ex militares se han convertido en policías y poseen muchos recursos. Tienen tanquetas y todo tipo de artilugios militares cuando hacen redadas en esos barrios. Entonces se producen muchas situaciones caóticas. Fue un rodaje muy interesante porque contamos con todas las partes implicadas».

Sin embargo, el premio gordo del proyecto llego con el fichaje de Casey Affleck, un especialista en thriller de piel de elefante, un cine muy negro y de gran calidad, de esos que te dejan el paladar como si hubieras paladeado cien cicutas. El hermano de Ben (según muchos analistas mejor actor que el nuevo Batman, que destaca más por su labor en la dirección), aceptó el proyecto porque vio algo nuevo en el papel, algo a lo que no estaba acostumbrado a pesar de que el fondo del filme fuese muy de su estilo: «Hasta ahora había interpretado frecuentemente a asesinos a sueldo y villanos de todo tipo. No obstante, había algo en este personaje que me pareció muy puro porque tenía las ideas claras sobre lo que está bien y lo que está mal. Y, sobre todo, se aferra a esas ideas aunque los demás quieran empujarlo o tentarlo a llevarlo en otras direcciones». Affleck asegura que, además, le encantó trabajar en un reparto tan coral «con un montón de personajes corruptos y violentos, algo que afirmaba más a mi personaje en lo que ya era».

Trabajar el rol

El actor trabajó mucho el papel y para ello estuvo varias semanas con la policía de Atlanta. Se integró, viajó con ellos y vio cómo trabajaban. El resultado fue impactante para Affleck: «Tienen un trabajo muy duro. Nunca más me volveré a cabrear con un policía por ponerme una multa por exceso de velocidad. Te pasas ocho horas al día dando vueltas en un coche, a veces sin nada que hacer. De repente, te entra un aviso y tienes que correr a 150 kilómetros por hora por un barrio residencial y, si no tienes mucho cuidado, en un segundo puedes estar muerto o matar a alguien. Cuando iba con ellos y me pasaba el día entero viéndoles, llegaba a casa agotado y dormía 15 horas seguidas».

Affleck habló también con las unidades especiales encargadas de combatir a las mafias, gente muy dura: «Son muy agudos y entienden cómo funcionan las cosas a un nivel que yo ni siquiera podía imaginar. Están totalmente implicados en lo que hacen y dan su vida por el trabajo. Convivir con ellos me ayudó mucho a entender mi personaje».

La mafiosa rusa-israelí Irina Vlaslov está interpretada por Kate Winslet, con una caracterización en la que sólo se la adivina por esa mirada profunda y cruel que sabe lanzar a la cámara. Cook asegura que el personaje fue concebido como una especie de Lady Macbeth, una mujer inteligente y muy compleja. Al respecto, la propia Winslet asegura que «esta fue una de esas extrañas situaciones en las que, como actriz, no podía identificarme con nada de lo que hacía esta mujer. No conseguía encontrar la empatía, nada de lo que decía o hacía me brindaba tranquilidad. Su vestuario, su pelo, todo es cuestionable, pero tenía que ser así para que fuera creíble».

Winslet afirma que aceptó el papel principalmente porque la película la dirigía Hillcoat: «he sido admiradora de su trabajo como director, pero también como creador de historias porque sus películas son sangrientas y violentas y no se avergüenza de ello. Te escupe la violencia donde quiere, ya sea con imágenes, con la música, con ruidos o con efectos de sonido. Hay honestidad en su trabajo y yo soy fan suyo desde que vi ?The Proposition?. Es excitante involucrarse en un filme tan distinto. Desde un punto de vista egoísta este filme fue una sacudida de realidad. Cuando rodamos el filme yo acababa de tener a mi hijo y necesitaba una buena dosis de terror, salir de la comodidad y trabajar con un grupo de personas que iban a ayudarme a sentirme realmente asustada».

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