ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Festival de Cannes: Ken Loach como siempre y Bruno Dumont como nunca
Ken Loach

Festival de Cannes: Ken Loach como siempre y Bruno Dumont como nunca

«I Daniel Blake» es un drama social fresco y humano, y «Ma Loute» una inesperada comedia necia con un grandísimo Fabrice Luchini

Día 13/05/2016 - 19.10h

La competición le abría la jaula a dos directores muy acostumbrados a ganar premios en Cannes, Ken Loach y Bruno Dumont, y ambos salieron de ella con muchas ganas de algo: Loach de tirarle de las orejas al sistema de prestaciones sociales británico, y Bruno Dumont de ponerle un humor desquiciado a su universo sacado de quicio. «Yo, Daniel Blake» se parece tanto a otras películas de Loach y Laverty como una mano a la otra, y presenta un personaje muy bien construido y cercano, un carpintero viudo, con problemas cardiacos, incapacitado por los médicos para trabajar y que pasa un calvario de gestiones burocráticas para que le reconozcan sus derechos a cobrar desempleo y pensión? La cámara de Loach encuentra el modo de atrapar con sencillez y suave tono de tragicomedia todas las contradicciones que padece este hombre (su relación con Internet es diabólica e imposible, pero necesaria para rellenar todo el papeleo que precisa) y su cruce casual con una mujer, madre soltera con dos hijos pequeños y víctima también de la esclerosis del Estado del «déjalo estar». Es imposible no compadecerse de ellos, y la película lo hace mediante un retrato gélido y probablemente muy cercano a la realidad de las relaciones administrativas de un ciudadano «débil» y un sistema que, aunque busque el bienestar social, tiene pliegues aberrantes y escasa cintura para alisarlos. No hay caras conocidas en el cine de Loach, pero si almas reconocibles, y aunque su sello y estilo tiene cierta tendencia al eslogan de pancarta, tiene el talento de colocar por delante, y en esta película especialmente, lo humano de lo propagandístico. Con alguna película menos conmovedora que esta, Loach ya ha ganado la Palma de Oro.

Quincena de realizadores

A la misma hora que se proyectaba la película de Bruno Dumont, «Ma Loute», de salida, una de las favoritas, también se pasaba en otra sección, la Quincena de Realizadores, «Neruda», de Pablo Larraín. Luego, «Ma Loute» se cayó sola de su pedestal, a pesar de que tiene al menos una primera hora desconcertante y en la que quien no tenga inconveniente puede reírse mucho con los personajes que interpretan Fabrice Luchini, Valeria Bruni Tedeschi y Juliette Binoche. Dumont situa al absurda acción a principios del siglo XX y en la zona costera del Pas de Calais, y trata de la confrontación y la caricatura surrealista de dos familias, dos modos de vida, una de la alta burguesía (interpretada por estos reputados actores) y otra de la más baja estofa y con una peculiaridad digna de tener en cuenta, comen carne humana y la consiguen mediante garrotazo por sorpresa; hay también, pues, una intriga policial con un inspector grueso y ridículo? Toda esta parte del argumento está interpretado por actores no profesionales, probablemente lugareños y con un pestazo «friki» que roza lo políticamente incorrecto.

En realidad, «Ma Loute» no tiene nada salvo la enorme gracia del actorazo Luchini y sus gesticulaciones como miembro ridículo o ridiculizado de la «clase alta»; gracia que milagrosamente no rebaja ni siquiera a la segunda hora de repetirse: está sembrado de principio a fin. El resto es poco más que «palabrería Dumont» y un elogio del exceso y el falso radicalismo. Juliette Binoche, que al principio tiene cierta gracia, no mucha, según avanza la película se hace merecedora de caer en manos (boca) de la mugrienta familia. No es fácil que esta caída del riguroso Dumont en la comedia andrajosa sea bienvenida por sus seguidores, que prefieren aburrirse a fondo con él, pero este es al parecer el nuevo sendero por el que transita el cine de este hombre, tras su éxito en la televisión francesa con una serie de este estilo, «Petit Quinquin».

Comentarios