ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
La «Julieta» de Almodóvar encuentra su consuelo en casa, Cannes
Pedro Almodóvar es besado por sus dos actrices, Emma Suárez y Adriana Ugarte

La «Julieta» de Almodóvar encuentra su consuelo en casa, Cannes

Buenas acogidas para la película española y la brasileña «Aquarius», y abucheos para la francesa de Olivier Assayas.

Día 18/05/2016 - 10.32h

Era el día de Pedro Almodóvar, que, aquí en Cannes, juega como en casa, al ataque, con la necesidad de ganar, y la proyección de «Julieta» fue, en cierto modo, como una victoria. Hubo muchos aplausos y un gran interés por él, por su película y por algún otro detalle de sus circunstancias cuando se presentó ante los medios de comunicación. Pedro Almodóvar es un maestro no solo del cine sino también en el manejo de su figura en el cine, y valga como ejemplo la frase que hoy destacarán todos sobre su presencia en los «papeles de Panamá», y su precisa contestación al respecto de que él solo es un figurante en esa película.

Mañana se conocerá con más precisión las reacciones a «Julieta», si es figurante o protagonista entre las películas favoritas que compiten por la Palma de Oro, que hasta el momento son la alemana «Toni Erdmann» y la de Jim Jarmusch «Paterson», y tal vez se les haya unido la brasileña «Aquarius», que ha sido la última en saltar por encima de ese listón de los aplausos y alcanzar casi el del entusiasmo. Es una historia contada con alma musical, con regustillo bossa, sobre la lógica y serena tozudez de una mujer a abandonar su apartamento en un inmueble frente a la playa que ya está en manos de una sociedad inmobiliaria?

Actriz de ímpetu

La película entera se soporta sobre los hombros de Sonia Braga, esa actriz de ímpetu y que conserva su prieto atractivo como si lo mantuviera dentro de una lata en la despensa. El director, Kleber Mendonça Filho, no se obsesiona con derramar sus ácidos sobre la especulación inmobiliaria en la hermosa costa de Recife, sino que deja que sean los sentimientos, las nostalgias y las relaciones de esta potente mujer con su familia y con su pasado quienes tiñan todo ese drama sin dramatismos. Sonia Braga se adueña por completo del personaje y de su historia, más impresionante aún por haber sufrido y superado un cáncer de mama, y pasa también a reunirse con las favoritas para el premio de interpretación femenina, reunión a la que también sería justo que asistiera Emma Suárez, lo esencial de lo que Pedro Almodóvar quiere contar en «Julieta».

La otra película en competición fue la de Olivier Assayas, «Personal shopper», que es la que hasta el momento ha recibido el mayor de los abucheos, probablemente animado porque tiene un buen tramo final que los pide casi como una súplica: abucheadme, por favor. Aunque casi desde el principio «Personal shopper» se muestra como una obra dubitativa y vacilante, pues no sabe con claridad si caer en la cuneta de la parapsicología, el espiritismo, la banalidad, el terror o lo policíaco?, pero amaga sin tocar realmente ninguno de esos palos. El personaje central es realmente absurdo, una joven que se encarga de comprarle y prepararle las ropas y los accesorios a una de esas «celebrities» que viven de fiesta en fiesta y de glamour en glamour, y todo ese trabajo de compra, recogida y entrega lo hace el personaje con la mejor cara de vinagre de Kristen Stewart (que tan bien estuvo en la anterior de Assayas, «Sils Maria», y que ahora no se han dado nada el uno al otro).

En fin, nada tiene interés hasta que, mucho después, empieza lo interesante, que es lo que mueve realmente al abucheo, cuando los vasos flotan, el relato decide no saber dónde va y Kristen Stewart ya pone cara definitivamente de no haber cobrado. Tropiezo de Assayas en el peor sitio del mundo, las escaleras del Palacio del Cine de Cannes.

Comentarios