ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Marc Clotet: sobrevivir con el ajedrez en el infierno nazi
Marc Clotet, en una escena de «El jugador de ajedrez»

Marc Clotet: sobrevivir con el ajedrez en el infierno nazi

El director Luis Oliveros rueda «El jugador de ajedrez», un filme que cuenta la historia de Diego Padilla, un campeón español que huyó de la Guerra Civil y acabó preso de las SS en París

Día 21/04/2017 - 13.14h

Aparece Marc Clotet a la entrevista con ABC en el antiguo cuartel militar Manuel Lois de Gran Canaria, ataviado solo con un albornoz blanco bajo el que esconde su cuerpo sucio y maltratado. Viene de rodar una durísima escena de «El jugador de ajedrez», en la que se encontraba en un calabozo de apenas tres metros de un cuartel de las SS, sufriendo las torturas del ejército nazi.

El actor catalán ha tenido que adelgazar nueve kilos para meterse en la piel de Diego Padilla, un campeón de ajedrez que, tras el estallido de la Guerra Civil, se ve obligado a exiliarse a París junto a su mujer, Marianne Latour, y su hija. «Pensaba que iba a vivir una vida mejor y acaba siendo encarcelado en un cuartel de las SS, donde tendrá que permanecer durante cuatro años, hasta que acabe la Segunda Guerra Mundial», explica el director Luis Oliveros.

Padilla ha sido acusado de ser un espía comunista y acaba preso de los alemanes en los trágicos días de la invasión nazi en Francia. En medio de torturas, el protagonista sobrevive gracias a la afición por el ajedrez del oficial al mando, el coronel Maier, del que se convierte en su divertimento. «La película se pregunta cuánto puede soportar un ser humano, tal y como vemos a diario en los refugiados que entran en Europa en unas condiciones pésimas. En este caso, el maestro español vive con miedo porque no sabe en qué momento ya no vas a estar», cuenta Clotet. «Trata de cuánto puede aguantar un hombre normal por sobrevivir, cuando la vida le lleva a situaciones inhumanas», apunta el realizador, que cree que «cualquier conflicto bélico puede llegar a hacerte creer que, si no te sitúas en un bando, no te pasará nada; pero eso es mentira, ya que una guerra le afecta a cualquiera».

«Una historia de supervivencia»

Para el director este drama es «una historia de amor por su hija, que le lleva a aguantar con vida hasta el último momento... aguantar incluso sin sangre», explica Oliveros, que habla de películas como «Salvar al soldado Ryan», «La lista de Schindler» u otras más antiguas como las de Douglas Sirk, el director germano que, tras rodar siete filmes, huyó de la Alemania nazi en 1937 y acabó en Hollywood reclamado por Warner. Un triunfo que selló con filmes como «Hitler's Madman» (1943).

«La Segunda Guerra Mundial es una época que a mí siempre me ha fascinado. Bueno, las guerras en general, porque, en una película en un contexto de conflicto, los personajes adquieren otra dimensión. El cine está lleno de grandes historias de amor dentro de guerras», asegura el director, responsable también de la serie de TVE «Carlos, Rey Emperador» y del largometraje sobre Ángel Sanz Briz, el diplomático español que salvó a miles de judíos de morir en el Holocausto nazi: «El ángel de Budapest».

Luis Oliveros llega a Canarias tras rodar precisamente en la capital de Hungría las escenas de París en los años 40, que es la época en la que se desarrolla principalmente la trama, aunque esta comience en 1934. Una localización más fácil porque allí ya rodó gran parte del filme sobre Sanz Briz. «Rodar en la capital francesa, aparte de que era más costoso, era mucho más complejo tras los atentados», subraya sobre la posibilidad descartada de rodar en París.

La película, producida por Tornasol y basada en la novela del mismo título de Julio Castedo, quien ha participado en el rodaje, cuenta también con Melina Matthews («El príncipe»), Alejo Sauras («Sólo química»), Maarten Dannenberg («Una decisión peligrosa») y Andrés Gertrudix («Que Dios nos perdone»), entre otros.

Comentarios