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Darín: «En la dictadura argentina tuve miedo, ese escalofrío que te atraviesa el cuerpo»

Darín: «En la dictadura argentina tuve miedo, ese escalofrío que te atraviesa el cuerpo»

El actor estrena «Capitán Kublic», cinta que trata el drama de los «vuelos de la muerte» con los que el régimen dictatorial represaliaba arrojando desde el aire al mar a sus «enemigos»

Día 17/06/2016 - 11.50h

Ricardo Darín ha vuelto a Madrid. Regresa para promocionar «Capitán Koblic», una historia sobre un piloto de los aviones de la muerte de la dictadura argentina que renuncia a su tenebroso pasado y busca el olvido, de lo pasado y de él mismo, en un pueblo perdido. Allí, los recuerdos y el oscuro presente le seguirán persiguiendo. Con Inma Cuesta y el formidable Oscar Martínez, la cinta tuvo una excelente acogida en el Festival de Málaga donde el propio Martínez se hizo con el premio al mejor secundario.

Darín, más delgado y tan luminoso como siempre, habla de la película y de su experiencia durante aquellos años oscuros.

-Usted nació en el 57. Rondaba los 20 años cuando la dictadura argentina. ¿Qué recuerda de aquellos años y de los vuelos de los que habla la película?

-Es difícil, no solo por el contexto sino por las circunstancias personales. En aquel momento yo estaba empezando a tener cierta regularidad en mi trabajo. Empecé a actuar a los 16 años y tres años después, con 19, ya empezaba a tener cierta estabilidad y comenzaba a ayudar en mi casa que hacía falta. Pero lo más gravitante de todo, más allá de las cuestiones personales que cada uno tenía, es que el terrorismo de Estado lo primero que hace, porque está en su manual de conducta, es producir una sensación térmica a través de la cual uno no puede confiar en nadie, no puede hablar con nadie y no se entera de nada, y los medios tampoco ayudaban porque estaban censurados.

-Estaban desinformados

-Totalmente. Todo lo que llegaba eran rumores, se dice que, parece que..., alguien dijo que fulano en tal lugar, una persona ha desaparecido en no se sabe dónde... Es decir, algo que ahora es inimaginable en la que reina una era digital con tanta inmediatez. Esto no nos permite trasladarnos a aquella época para comprender hasta qué punto la desinformación operaba a favor de ellos.

-En una palabra, que ni se enteraron de que existían estos vuelos.

-Nosotros tardamos muchísimo tiempo en darnos cuenta de lo que había pasado. Incluso los que estaban interesados en ello. Así que figúrese la inmensa mayoría de la población que estaba en otras cosas. Y lo que sí es necesario ver con detenimiento para entender lo que pasó es comprender lo que pasó antes.

-¿A qué se refiere?

-Antes del golpe militar hubo un periodo de dos años en el que el estado de las cosas era tan caótico que gran parte de esa misma sociedad pedía ingenuamente, o no tan ingenuamente -no lo sé, aún no no lo he descubierto-, que lo que hacía falta es que vinieran los militares para que pusieran orden. Cuando fusionas todas estas capas te encuentras con una situación en la que una porción de la población está sufriendo horrores porque sus familiares están desapareciendo, asesinados enmascarándolos en enfrentamientos que no existieron porque eran fusilamientos sin más. Sin embargo, otra gran parte de la población se enteró de todo esto mucho después.

-¿Y llegó a tener miedo?

-Sí, recuerdo perfectamente que yo empecé a tener verdadero temor, ese escalofrío que te atraviesa el cuerpo, justo en esos dos años anteriores al golpe de estado.

-¿Esta película ha levantado ampollas en Argentina?

-Un poco sí. De cualquier forma es una película difícil, es polémica, sobre todo allí y supongo que había cifrada unas expectativas respecto a dicha polémica que por algún motivo no se produjeron. Es como si una parte de los que podían intervenir en esa polémica estuvieran ya cansados de hablar del tema y otros que sí estaban interesados no tuvieron la suerte necesaria, pero en definitiva no se levantó la polvareda que se podría haber levantado en otra situación. Lo que no quiere decir que el tema esté zanjado.

-Su padre era piloto. ¿Tuvo que ver con la aceptación del papel?

-No, siempre me ha gustado la aviación es cierto pero me acordé de eso cuando ya estaba en el rodaje. Fue como una especie de viraje hacia el pasado y acordarme de cuando mi padre me llevaba a volar con él, de cosas que pasaron como un accidente que tuvo y estaba yo presente. No le pasó nada. Pero no tuvo que ver con eso.

-La película tiene un aire de western con un héroe solitario y a la vez atormentado. ¿Cómo enfocó el personaje?

-Yo creo que el tipo no tiene espacio mental ni emocional para el romanticismo ni para nada. Está atormentado por algo que le obsesiona que es no haber hecho nada en el momento en que tenía que haberlo hecho y eso le inhabilita para cualquier otra cosa. Por eso el personaje ni declara ni acciona. Es como un muermo. Está escapando de sus colegas por un lado, de sí mismo por el otro y hay un tema que no está claro en la película: este tipo está a punto de jubilarse y es la primera vez que lo suben a un vuelo de estos. Es un dato importante porque si hubiera hecho otros vuelos estaríamos hablando de otro personaje. Este sabe que estas cosas pasan pero nunca le había tocado. Como está a punto de jubilarse le ponen ahí para silenciarlo. Y no lo acepta. Eso me resultó atractivo.

-Ha llegado el momento en que una película suya se vende como una película de Ricardo Darín. Supongo que lo tiene asumido.

-De ninguna de las maneras. Yo no asumo nada. Lo asumen ellos que están completamente locos. Es que no es así, no debe ser así. No sé qué decir a eso. Está lejos de ser un elogio.

-Se lo preguntaré de otra manera. Su mito es tan grande ya que debe ser un problema porque cada película que hace tiene que asumir una gran responsabilidad. En suma, ya no puede hacer malas películas.

-Que no, que no. Niego la mayor. La responsabilidad de hacer algo bueno la siento por mí y lo que intento, y no siempre lo consigo, es borrar lo anterior. No hacerme cargo de esa mochila. Es raro porque este es un trabajo que se nutre de la notoriedad y de la aceptación y un tipo que consigue notoriedad como yo lo que intenta es ir por el camino contrario. Es que cada trabajo es desde cero y es un continuo examen. Por eso es más pesado tener notoriedad que no tenerla.

-Por cierto, ¿vio la versión americana de «El secreto de sus ojos»? ¿Que le pareció?

-Horrorosa, del todo punto horrorosa. No solo no han leído bien el libro, no solo no han entendido de qué va la cosa sino que es muy poco creíble la relación entre Nicole Kidman y Chiwetel Ejiofor -que es muy buen actor- pero no. Es algo así como «me ha gustado tu idea, pero la voy a hacer mejor». Y no, no. Me pareció horrible.

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