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«Buscando a Dory»: cianuro sin compasión para pescar peces payasos

El brutal éxito de «Buscando a Nemo», en 2003, hizo que se disparara la demanda de estos peces como mascota que a los niños se les morían a las tres semanas

Día 22/06/2016 - 11.00h

Un asunto problemático, fuera de las previsiones de cualquiera, apareció al poco de estrenarse «Buscando a Nemo». El brutal éxito de la película hizo que se disparasen la demanda de tener a los peces payaso como mascota. Todo niño quería tener un pez payaso. Pero había un problema que se ocultó a la población (y aún se sigue ocultando): los peces payasos dificilmente crecen en cautividad, hay que pescarlos salvajes, y no es fácil.

Entonces sucedió un hecho extraño: empezaron a venderse peces payaso con mucha facilidad, tanto como lo exigía la demanda. Sin embargo, a los niños los peces se les morían, casi sistemáticamente, a las tres semanas, con el consiguiente drama en las familias. Lo que los compradores no sabían es que para pescarlos les echaban un producto en el que había un compuesto hecho con cianuro. El cianuro atontaba a los peces y se les podía capturar con facilidad. El problema es que casi al mes de haber sido pescados y vendidos todos morían por la acción de dicho cianuro.

No es un asunto resuelto y ahora, con el estreno de «Buscando a Dory» se teme que suceda un fenomeno similar. Las asociaciones defensoras de los animales han dado la voz de alarma: «Hay muchos ejemplares que pueden ser criados en cautividad pero los peces payasos (Nemo) o los peces cirujanos azul (Dory) no. Por eso pedimos a la gente que no compre peces salvajes. No saben las prácticas inhumanas y medio ambientales destructivas a las que se exponen esta clase de peces cuando la demanda de compra se dispara. Además, el cianuro tiene un efecto devastador para las barreras de coral. Estados Unidos, Japón, China y la Unión Europea son los principales consumidores de peces y corales decorativos».

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