ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Jesse Eisenberg: «Woody Allen es el mejor guionista vivo»

Jesse Eisenberg: «Woody Allen es el mejor guionista vivo»

«Café Society», nuevo filme del genio neoyorkino, que tuvo una gran acogida en Cannes, arrasa en EE.UU.

Día 25/08/2016 - 21.37h

Como judíos neoyorquinos que son, formados en los brazos de familias emigradas de Europa, Woody Allen y Jesse Eisenberg estaban destinados a encontrarse, trabajar y brillar en el intento. Amantes del baloncesto, la música y la escritura, ambos comparten una capacidad innata para prodigarse en un sinfín de disciplinas; desde la literatura al teatro pasando por el cine. Trabajadores compulsivos, Woody resume su constante actividad en una de sus más famosas frases, «lo que mejor hago es todo aquello que no estoy haciendo en este momento».

La carrera de Allen comenzó a principios de los años 60, presentándose con rutinas cómicas en clubes nocturnos, la de Eisenberg interpretando obras de teatro amateurs que le ayudaron a combatir su incontrolable ansiedad. «Crecí en una familia judía, la culpa forma parte de mi sistema nervioso. En las cenas de mi casa todo el mundo pedía perdón a cada rato. Además, para poder hablar tenías que hacerlo rápido o te quedabas sin decir nada», asegura el actor, excusando su franqueza y la agilidad de palabra que le caracteriza.

En casa de los Allen, las cenas no eran mucho mejores. «Los padres de Jesse en 'Café Society', (interpretados por Jeannie Berlin y Richard Portnow) están peleando constantemente, retándose y hablando en Yiddish, así fue como yo crecí. Ese es un detalle autobiográfico que he incluido en el filme», admite Allen. Con cuarenta y nueve películas firmadas, Allen es un director prolífico, ubicuo en las calles de su adorado Manhattan que, sin embargo, se traslada al Hollywood de los treinta en «Café Society», una romántica novela cinematográfica. «Considero a Woody el mejor guionista vivo, pero también es generoso porque es capaz de recibir sugerencias por parte de los actores. Es fascinante trabajar a sus órdenes», confiesa Eisenberg. Allen considera que confiar en los instintos de los intérpretes es una ventaja para el realizador. «Siempre estoy abierto a sus opiniones porque saben cómo conectar con el personaje. En ese aspecto es más fácil que me equivoque yo antes que ellos», reconoce.

Estudiar al ídolo

Nostálgica y extravagante, «Café Society» recrea un periodo donde las joyas de Chanel, la mafia y el jazz formaban parte de la realidad social de la época. Para añadir ese tono opaco que uno imagina a la nostalgia, Allen llamó al cinematógrafo Vittorio Storaro. «Un genio con el que estaba deseando trabajar» declara el cineasta. En el filme, Jesse Eisenberg da vida a Bobby Dorfman, un ingenuo judío del Bronx que viaja a Hollywood con la idea de hacer fortuna, pensando que su tío, (Steve Carrell) un poderoso agente, le ayudará a cumplir sus sueños. Esta es la segunda colaboración de Jesse con Allen, rodaron en el pasado «A Roma con Amor», y ahora el actor ha tenido otra oportunidad para estudiar y analizar a su ídolo. «No tengo intención de imitarlo porque solo Woody Allen puede ser Woody. Sería un error por mi parte querer convertirme en el nuevo Allen, entiendo el paralelismo entre nosotros y reconozco que, a veces, entre escena y escena de 'Café Society', me dedicaba a mirarle, a estudiar su forma de hablar, para añadir ciertos detalles suyos a mi personaje».

En realidad es un papel que Woody hubiera deseado interpretar. «Si esto me hubiera llegado a las manos cuando yo era joven, no dudes que hubiera hecho el personaje de Jesse. Pero habría sido distinto porque yo soy cómico, no actor, y no habría sabido darle la dimensión que él le da».

«Café Society» luce una variedad de diseños de Chanel; anillos, diademas, cascadas de perlas. La cantidad es sorprendente, pero la calidad la convierten en uno de los filmes con la mejor joyería que se ha utilizado en el cine. Suzy Benzinger, la diseñadora de vestuario, consiguió que la firma prestara a la producción piezas de la nueva colección y algunas históricas de sus archivos. Incluso los vestidos que aparecen en pantalla, fueron creaciones originales de la casa francesa. «Cuando veo películas antiguas con mujeres que llevan trajes de gala hasta los pies, o como iban de compras con sombrero y guantes, me maravillo. Por eso, una de las razones por las que me fascinó formar parte de 'Café Society' fue el vestuario. Vestirme de forma elegante siempre me ha divertido», admite Blake Lively.

Aunque gran parte de las piezas de joyas son contemporáneas, Benzinger consigue armonizar la modernidad con el estilo decó del vestuario. Una de las colecciones que aparece en la película, llamada 1932, es en homenaje al año en el que Chanel lanzó sus primeros diseños de diamantes. «El genio de Coco Chanel se deja ver en la película gracias a las joyas, los accesorios y los trajes. Cada pieza añade profundidad a la narración, desde los maravillosos satenes hasta el trabajo de pedrería de las joyas», dice Kristen Stewart, que compite con Lively por los amores de Eisenberg.

La juventud, tesoro divino derrochado a raudales por los tres protagonistas del filme, se exhibe en pantalla de la mano de un declarado pesimista. «No encuentro ninguna ventaja a envejecer, uno se vuelve decrépito, pierde sus facultades, tus amigos se mueren, es una mala situación. A pesar de mis esfuerzos por comer de forma saludable, ese oscuro extraño que nos persigue a todos acabara por atraparme», termina Allen.

Comentarios