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Wilder ocultó su enfermedad por preservar «la sonrisa de los niños que le llamaban Willy Wonka»

Wilder ocultó su enfermedad por preservar «la sonrisa de los niños que le llamaban Willy Wonka»

El Alzheimer nunca robó al actor su capacidad para reconocer a los suyos ni cambió su personalidad. Pidió en una reunión con los suyos que su dolencia fuese un secreto familiar

Día 30/08/2016 - 17.52h

Jordan Walker- Pearlman, el sobrino del legendario cómico Gene Wilder ha escrito una declaración a la que ha sido la persona más especial en su vida. El actor, cuyo nombre de pila fue Jerome Silberman, ha muerto a los 83 años en su casa de Stamford (Connecticut). Entre sus papeles más destacables se encuentra el de Un mundo de fantasía («Willy Wonka y la fábrica de chocolate») y «El jovencito Frankenstein».

«Con una indescriptibe tristeza y pesar, pero con la gratitud espiritual de la vida vivida anuncié la muerte del marido, el padre y artista universal Gene Wilder, en su casa de Stamford Connecticut. Es casi insoportable para nosotros contemplar nuestra vida sin él», comenzó el comunicado.

«La causa de la muerte fue una complicación de la enfermedad de Alzheimer, con la que él vivió durante los últimos tres años», explicó Jordan. «La decisión de mantenerlo en privado fue su elección, hablar con nosotros y tomar la decisión como una familia. Entendemos todos los desafíos emocionales y físicos que esta situación nos presentaba y hemos sido uno de los afortunados, de esta enfermedad-pirata, porque a diferencia de otros tantos casos, nunca le robó su capacidad para reconocer a los que estaban más cerca de él ni tomó el mando de su personalidad», proseguía el comunicado. El actor y su entorno decidió no hacer pública la enfermedad para proteger a «aquellos niños que le sonreían o le llamaban Willy Wonka. Simplemente no podía soportar que hubiese una sonrisa menos en el mundo», añadía el extenso informe.

Jordan finalizó el comunicado diciendo: «Tenía ochenta y tres años y aprobó la celebración de las manos con la misma ternura y el amor que exhibió desde que le conozco. A medida que nuestras manos se agarraron y llevó a cabo una última respiración, la música, que estaba puesta al azar, comenzó a desnudar una de sus voces favoritas: Ella Fitzgerald. Hay una foto de él y Ella en reunión en un restaurante de Londres hace unos años que se encuentran entre cada una de nuestras posesiones más queridas. Ella estaba cantando 'Somewhere Over The Rainbow'».

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