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Donde viven los monstruos como el que cazó Bayona

Donde viven los monstruos como el que cazó Bayona

Una edición especial de «Un monstruo viene a verme», la novela que inspiró el filme, relata los detalles del rodaje

Día 01/09/2016 - 10.33h

Liam Neeson lo ha definido así: «Es la fuerza elemental de la tierra, del universo. Es el viento y el mar. Es todos los animales, todas las emociones que hemos sentido como seres humanos. Eso es el monstruo». Y cuando un monstruo viene a vernos (creemos que) podemos huir. Los monstruos no suelen realizar un suave y distinguido «toc, toc» en la puerta, sino que las destrozan y saludan con una retahíla de berridos guturales de aliento complicado. Podríamos obviar el asuntillo de la metáfora, de lo que representa, cerrando los ojos de una manera cobarde, infantil e ineficaz. Pero también son experiencias fundamentales, más si cabe si se encuadran en al tránsito de la niñez a cierta madurez.

«Sé todo sobre ti, Conor O'Malley. La verdad que escondes, la verdad que sueñas», le dice el bicho (al que da voz y presencia Liam Neeson) al chavalín de 13 años que protagoniza «Un monstruo viene a verme», la nueva película de Juan Antonio Bayona. Pero Conor, interpretado por Lewis MacDougall, no tiene miedo a la criatura, prefiere que no se marche incluso, porque a lo que tiene miedo de verdad es a quedarse solo. La cinta se estrenará el 21 de octubre en toda España. Y, como anticipo, el libro en el que se basa llegará a las librería en edición especial el 8 septiembre. Su autor es el estadounidense Patrick Ness, que también firma la adaptación.

La novela original, inspirada en una idea de la escritora anglo-irlandesa Siobhan Dowd, cuenta la historia de este niño y la visita de un monstruo, pero que no es el que esperaba, el de la pesadilla que había estado teniendo todas las noches desde que su madre iniciara el tratamiento de la enfermedad que padece. Este monstruo es diferente y quiere la verdad, algo muy doloroso de asumir: su madre tiene cáncer y los medicamentos no funcionan. «Esta novela tiene muchas capas y ricos matices psicológicos. No es que cumplas trece años y te hagas de repente adulto. Madurar es algo muy diferente; es darse cuenta de que la vida quizá no sea lo que esperabas, lo que te habría gustado que fuera; que no siempre es justa ni se puede predecir ni la tienes bajo control. Madurar de verdad es aceptar la incertidumbre», cuenta Bayona en los añadidos de este lanzamiento literario. «Patrick crea con Conor uno de los personajes juveniles más impredecibles y psicológicamente profundos que he tenido la dicha de ver en un libro», escribe el cineasta.

La película, que se podrá ver en la sección oficial de la 64 edición del festival de San Sebastián (aunque no compite), cuenta en el reparto, aparte de Neeson y MacDougall, con Sigourney Weaver (premio Donostia, por cierto), Felicity Jones y Geraldine Chaplin. Tras el éxito de «Lo imposible», este nuevo estreno del cineasta ha generado una enorme expectación y, de hecho, los productores han retrasado su aterrizaje en Estados Unidos hasta diciembre para que la película goce de la máxima atención por parte de los académicos de Hollywood de cara a los Oscar.

«Es una historia conmovedora, que apela mucho al corazón. Hay algo de comedia pero creo que el público conectará, sobre todo, con la emoción», afirma Neeson, que interpreta a un monstruo de treinta metros de alto gracias a la técnica de captura de movimientos. Es la primera vez que el actor trabaja con esta técnica, pero eso no le ha impedido conectar con su personaje.

A Lewis MacDougall le pilló por sorpresa la noticia de que lo habían elegido como protagonista de la película, pero pronto empezó a trabajar muy ilusionado. Para él se trataba de un papel muy especial, ya que al igual que Conor él también había perdido a su madre. Esto le ayudó a comprender el drama interno del personaje: «Creo que lo que más le hace sufrir es que nadie le dice la verdad. En realidad, no tiene nadie a quien recurrir, por eso recurre al monstruo», explica el jovencísimo intérprete.

Para MacDougall, la escena más difícil de rodar fue precisamente la que abre la novela: la pesadilla recurrente de Conor en la que unas manos se escapan de las suyas en medio de una tormenta ruidosa. «Hacía frío y todo estaba mojado, y tenía que mostrar muchas emociones fuertes y a la vez hacer tomas arriesgadas», declara.

«Me gusta que el monstruo no sea cariñoso y que haya cierto antagonismo entre él y el niño. Para Conor es duro porque el monstruo le enseña cosas que son muy difíciles de aprender» cuenta Felicity Jones, que interpreta a la madre del protagonista. La actriz dice que ha sido un rodaje emocionante que le ha exigido mucha preparación: «El cáncer afecta a millones y millones de personas, y yo quería que la interpretación de una mujer que lo padece me saliera muy bien». Para ello, Jones estudió a conciencia la enfermedad y visitó a diversos oncólogos, pero lo que más le marcó fue conocer a pacientes que estaban recibiendo quimioterapia. «Fue toda una experiencia hablar con personas sometidas a ese tratamietno; mujeres que me contaron con franqueza sus vivencias y cómo se las apañaban día a día para vivir con la enfermedad», reconoce la actriz.

El tono adecuado

Sigourney Weaver, que interpreta a la abuela del niño, también acudió a varias amigas que habían sufrido cáncer para preparar su personaje. «Para nosotros era sumamente importante dar con el tono adecuado ?contar la historia con verdad, amor y respeto?, así que creo que todos intentamos dar lo mejor de nosotros en cada una de las escenas», comenta Weaver.

Esta edición especial del libro, que ganó el premio National Galaxy, está repleta de material inédito y aporta una perspectiva única y exhaustiva de cómo fue el proceso creativo de la novela y la película, así como bocetos inéditos de Jim Kay y cómo fueron tomando forma sus ideas hasta crear al monstruo. «Sentí una gran curiosidad por saber cómo Jim Kay y Bayona enfocarían mi obra. A mí nunca se me abría ocurrido parte de lo que Jim dibujó ni parte de lo que Bayona rodó. Eso es lo que anhelas: que alguien experto en campos que tú no conoces haga aportaciones al proyecto», explica Patrick Ness en una entrevista exclusiva para la edición especial que lanza Reservoir Books. El escritor se muestra muy satisfecho con el resultado de la cinta. «Lo que da el tono en una película es la interpretación, y todos los actores comprendieron que esta obra no trata de la pena, sino de la tristeza y la ira. La diferencia es importante porque la tristeza es fría y la ira caliente, pero ninguna de las dos son lacrimógenas», comenta.

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