ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Mel Gibson presenta en Venecia un héroe pacifista
Imagen de la película

Mel Gibson presenta en Venecia un héroe pacifista

El actor y director dice no a todas las guerras con su nueva película «Hacksaw Ride»

Día 05/09/2016 - 18.39h

Con barba gris casi de profeta, se presentó al Festival de cine de Venecia Mel Gibson con un mensaje pacifista. Dice no a todas las guerras con su nueva película «Hacksaw Ride», en la que vuelve a la dirección diez años después de «Apocalipto». Es también su regreso a la Mostra a los 21 años de presentar en el Lido «Braveheart». «Hacksaw Ride» es la historia real de Desmond Dos (interpretado por Andrew Garfield) que, en Okinawa, durante una de las batallas mas cruentas de la segunda guerra mundial, salvó a 75 hombres solo inspirado por su fe y convicciones, sin disparar un solo tiro. Convencido de que la guerra era una elección justificada, pero que matar era un error, fue el único soldado que en aquel conflicto combatió en primera línea sin ningún tipo de armas. Doss se convirtió en el primer objetor de conciencia premiado con la Medalla de Honor del Congreso de Estados Unidos.

Desmond Doss se embarcó en el conflicto para ejercer como médico de campana y lo hizo sin armas porque había hecho una promesa: En su infancia juró a Dios que jamás tocaría un arma, pues sufrió en su propio hogar la violencia de su padre, un veterano de guerra atormentado por sus recuerdos. Mel Gibson se quedó fascinado por esta historia que el califica de legendaria: «Me pareció maravilloso que un hombre, de la forma más pura y altruista, pusiera en riesgo su propia vida para salvar la de sus compañeros. Como otros jóvenes de su edad, el también quiso alistarse, pero la violencia y la guerra entraban en contradicción con sus principios morales y religiosos. Al final se metió en el infierno del conflicto, con el equipaje exclusivo de su fe, sobresaliendo al final como uno de las grandes héroes de cualquier época», cuenta Mel Gibson. En su opinión, el escenario cinematográfico está lleno de héroes inventados o prefabricados, por eso él pensó en «celebrar y rendir homenaje a uno auténtico, un héroe sencillo y pacifista».

La película, presentada fuera de concurso, recibió aplausos del público y de la crítica, aunque también ha recibido cierrta reprobación por su extremo realismo de las escenas bélicas, con cuerpos desmembrados y explosiones siempre de gran impacto visual. Un crudo realismo que igualmente utilizó, recibiendo el mismo tipo de críticas, en su película «La pasión de Cristo» (2004). Maestro en meter es escena la imagen de la violencia, él se justifica así: «Lo importante en esas escenas de batallas de guerra es ser claro. Hay que dar la impresión del caos que se vive».

Sorpresas en la Mostra

En el día en que la Mostra cruza su ecuador, se ven ya algunas sorpresas y tendencias claras, que se aprecian especialmente en el cine italiano: los jóvenes autores vuelven al neorrealismo y costumbrismo ?costumbrista fue también la película «Tarde para la ira» del madrileño Raúl Arévalo, (Móstoles, 1979) presentada en la sección «Horizontes»- . Entre ellas destaca «Indivisibles» de Edoardo De Angelis, una película que se ha convertido en un caso de la Mostra. «Las indivisibles» son Viola y Dasy, gemelas siamesas, unidas imaginariamente para el film, que han conquistado Venecia con su gracia y gran talento para el canto. Ambientada en la zona de Nápoles, donde el padre las explota como esclavas en bodas y cumpleaños, hasta que se presenta la oportunidad de que un cirujano podría separarlas para convertirlas en «normales», para poder finalmente , beber sin que la otra se emborrachara. El film ha despertado tanto interés que ya se lo han reservado los grandes festivales de Toronto y Londres, mientras hay quien dice que es una película de Óscar. En la Mostra se presentó de puntillas, fuera de todas las secciones importantes. Son las contradicciones y sorpresas de todo festival.

Comentarios