ABC.es

HoyCinema

patrocinado por .
Vigalondo: «Tengo una vida muy divertida. He podido cumplir mis ambiciones adolescentes»

Vigalondo: «Tengo una vida muy divertida. He podido cumplir mis ambiciones adolescentes»

El director presenta en el festival de San Sebastián «Colossal», su cuarto largo, y que está protagonizado por la superestrella Anne Hathaway.

Día 21/09/2016 - 10.50h

Ciencia ficción, humor, emociones pochas, nuevas tecnologías, superhéroes,? son algunos de los ingredientes típicos asociados al cineasta Nacho Vigalondo, que en su coctelera de origen cántabro los remueve con la aspiración de contar algo nuevo. O contarlo de una nueva manera, por lo menos. Se dio a conocer con un corto musical («7:35 de la mañana») que le llevó a Los Ángeles a la gala de los Oscar en 2004. Doce años después, Vigalondo presenta en el festival de San Sebastián «Colossal», su cuarto largo, y que está protagonizado por la superestrella Anne Hathaway.

- Su película es un cruce de géneros e, incluso, se vendió como una mezcla de «Godzilla» y «Lost in traslation». ¿No está todo hecho, no?

- La expresión «ya está todo hecho» es tan engañosa como fácil de desmontar. ¿Si está todo hecho como es posible que cada vez haya cosas nuevas? Si uno mira la historia del cine, su recorrido, uno puede comprobar que se han hechos cosas nuevas, que se ha avanzado en distintas direcciones. Quizá en las cosas elementales y abstractas nos repetimos porque vivimos en un entorno tridimensional con límites físicos y somos humanos, no somos dioses. Vivimos en una realidad con límites, la realidad está limitada por nuestra percepción y por la forma del pensamiento humano. En la esencia, en la base, no podemos escapar de cierto tipo de estructuras. Pero en la expresión real, en la expresión última, constantemente se están haciendo cosas nuevas desde el comienzo de los tiempos.

- Está la mirada de cada uno.

- Exactamente, no podemos pensar que las cosas se renuevan hasta que llegamos nosotros y entonces dejamos de hacer algo nuevo y nos dedicamos a hacer refritos. Rechazo profundamente la idea de que esté todo contado. Y, aunque quizá es imposible hacer algo nuevo partiendo de cero, desde su mínima definición, es posible introducir suficientes elementos nuevos en una historia para que suponga un paso adelante.

- «Colossal», resumiendo mucho, es una peli sobre la crisis existencial de los treinta con monstruos con bastante humor. Y un poso de drama innegable.

- Cuando uno escribe una película uno mismo se está proyectando en todos los personajes, ya sean masculinos, femeninos, principales o secundarios. Uno se disemina en los personajes. Y, para mí, por ejemplo, el personaje de Jason Suedikis no es la representación de alguien que haya conocido alguna vez sino que es una posible parcela de mí mismo. ¿Y, si en vez de tener la vida que tengo, no salgo del pueblo, me quedo en Cabezón de la Sal (Cantabria), y todo es distinto a lo que he vivido? Soy una persona mucho más parecida a este personaje de lo que me gustaría creer. En mi habita alguien que puede ser el villano de una película como «Colossal».

- En la cinta se toca el tema del maltrato.

- Hablando de la masculinidad tóxica, como solo el hombre que maltrata mujeres. Yo lo que creo es que hay que examinarse uno mismo, es mirarse al espejo y pensar: « ¿Y si yo contengo algo que en un momento dado puede ser tan sádico? Si hay alguien al que le tengo que agradecer esto no pararía? Mira, yo tengo una vida muy divertida en la que he podido cumplir mis ambiciones adolescentes. Cuando hago una película como «Colossal» estoy dialogando con mi yo adolescente. No tanto como «lo logré» sino «esto te va a flipar a ti». En este caso, es villano no ha salido del pueblo, y está muy resentido. No es un villano muy glamuroso, es muy a ras de suelo. Y es que ahora ocurre que los villanos son casi más glamurosos que los superhéroes. Es un villano muy terrenal, está marcado por la frustración. Yo creo que ese villano habita en mí de alguna manera.

- El alcohol fluye colosalmente en la película.

- La película no se reduce a la metáfora del monstruo que sale es el alcohol, porque tendría una vida muy corta y además se ha visto muchas veces. Eso de que hay un monstruo dentro de ti con el alcohol? Va de otra cosa. Parte de esa alegoría? Te confieso que no me atrevo a decir alcoholismo en la película. Conozco gente que padece alcoholemia y es una cosa mucho más extrema de lo que ocurre en la película. El personaje de Anne Hathaway no tiene control, y esa falta de control es por culpa de su gusto por el alcohol.

- El que parece más fuerte no tiene por qué serlo.

- La vida real no corresponde, al final, con lo que uno exporta, nadie es quien dice ser. Para mí, las personas que tienen grietas y contradicciones es una demostración de pura humanidad.

- Las noticias emiten a un monstruo devastando una ciudad lejana, ya desde hace varios días, y la gente en la cafetería desayuna sin prestar atención. ¿El horror nos acaba dando igual?

- Esa indiferencia es lo que vivimos día a día. No es que seamos diferentes, es que hay atentados en Francia y hay chistes a los diez minutos. La forma en la que nos relacionamos con la realidad a través de la tecnología está permitiendo replantear quién somos y por qué somos como somos.

- ¿Se pueden hacer chistes a los diez minutos de una tragedia?

- Jamás, jamás lo intentaría? No quiero condenar el humor negro inmediato pero jamás he hecho algo así. Y las personas que lo hacen nunca han sido santo de mi devoción.

Comentarios