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Una teoría le da un nuevo sentido al célebre final de «Origen»

Una teoría le da un nuevo sentido al célebre final de «Origen»

Este desenlace es uno de los que más polémica y explicaciones ha generado a su alrededor. Su director, Christopher Nolan, confesó haberse escabullido de dar explicaciones en más de una ocasión

Día 18/10/2016 - 18.00h

Uno de los desenlaces más polémicos de los últimos años es el de «Origen», que ha generado un montón de teorías a su alrededor y que llevó a su director a tener que explicar en una famosa conferencia en Princeton que pretendió

[Atención esta noticia contiene spoilers]

¿Sueño o realidad? En el último plano de la cinta aparecía un totem y se ha hablado mucho sobre la posibilidad de que cayera inmediatamente después o no. El usuario de Dickwaffler de Reddit ha llegado a una conclusión que daría otro sentido a la película, más allá de si es sueño o realidad, según recoge «Sensacine».

Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) el hombre que se cuela en los sueños de los demás, se reencuentra con sus hijos en el jardín de su casa. Para comprobar que es real, recurre a su tótem, el objeto que le permite determinar si se encuentran dentro de un sueño o no.

El caso de Cobb es una peonza. Si no deja de girar, es un sueño. El protagonista la pone a bailar encima de la mesa pero en el momento en el que la peonza parece que pierde fuerza... Nolan oscurece la pantalla y nos deja con la miel en los labios. Este es, a grandes ragos, el final de Origen, la onírica y compleja cinta que estrenó en 2010 y de la que, un lustro después, se sigue hablando.

Según escribe Dickwaffler, cuando una persona es consciente de que está soñando, puede alterar los objetos y entorno con libertad. Según esta teoría, Cobb comprueba que está dentro de un sueño alterando el comportamiento de su tótem haciendo que gire de forma infinita. Si se cae a pesar de su atención, está en la realidad. Si sigue girando, está en un sueño. En la última escena, hace girar su tótem y se marcha sin prestarle atención Lo que viene a significar es que no se preocupa por si está en un sueño o no, acepta el universo en el que está.

Y una reflexión sobre la naturaleza subjetiva de la realidad. Este es el mensaje que quiso lanzar al mundo Christopher Nolan con el ya célebre final de Origen (Inception). Fue el propio Nolan quien, durante un discurso en Princeton, señaló que la escena final de la cinta ciencia ficción ha sido la que más preguntas y debate ha generado en toda su carrera. Tanto es así, confesó, que a menudo se escabulló por «la puerta de atrás del cine» durante las proyecciones para no tener que responder a todas las preguntas.

Pero en esta ocasión el cineasta quiso arrojar un poco de luz a la intención que tuvo a la hora de dejar el final tan abierto y sujeto a tantas interpretaciones. Nolan señaló que el mensaje que quiso lanzar es el de la percepción de la realidad como algo «enteramente subjetivo». Así que el personaje de DiCaprio no espera para ver si la peonza deja o no de girar, porque ya no se preocupa de distinguir entre una posible realidad y un sueño, como sugería Dickwaffler.

«A él (Cobb) no le importaba nada más, y es supone una declaración: Tal vez, todos los niveles de la realidad son válidos», señaló Nolan que engarzó esta idea con el discurso de graduación de los allí presentes. «En la gran tradición de estos discursos ante los estudiantes, por lo general alguien dice algo sobre aquello de 'perseguir tus sueños', pero yo no quiero decirlo... porque no creo en eso. Yo quiero que persigáis la realidad», sentenció Nolan.

«Creo que, con el tiempo, empezamos a ver la realidad como el primo pobre de nuestros sueños... y en este sentido quiero deciros que tenemos que hacer caso a nuestros sueños, a nuestras realidades virtuales, a estas abstracciones que nos hacen disfrutar y que nos rodean y que son subconjuntos de la realidad», afirmó un onírico e inspirador Nolan.

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